Anuncios

“¡En eeesta esquinaaaaa, Mantequilla Nápoles!”

1

Por Joel Hernández Santiago.*

“Mantequilla Nápoles” está muy enfermo…: tiene 73 años y sufre de depresión, también de anorexia, pierde masa muscular rápidamente y está confundido en una ‘demencia senil’ que le roba el pequeño mundo que aún le queda…

Después de nuestro “Ratón Macías”, quien ganó el afecto de los mexicanos, aficionados o no al boxeo, fue un cubano que se nacionalizó mexicano  y que había nacido en Santiago de Cuba el 13 de abril de 1940:

“¡Señoooras y señoooores!… ¡En eeeeesta esquinaaaaa “Mantequilla Nápoles!”

Era la pantera negra del cuadrilátero. Era una fiera vestida de negro. Y golpeaba a sus adversarios de forma definitiva: el nocaut era su regla con excepciones. Los aficionados solían escuchar sus peleas en la radio acompañado de otro arte, el de la narrativa de Jorge “Sonny” Alarcón, quien destacaba la malicia, el ritmo y la grandeza de ese hombre cuya fatalidad ya llegó.

En 1958, a los 18 años ganó su primera pelea a Julio Rojas en el primer round. Para 1961, a los 21 años, ya llevaba acumuladas 18 peleas profesionales en Cuba, pero a la llegada de Fidel Castro al poder y el cambio de políticas sociales decidieron suspender el boxeo como deporte, así que el muchacho aquel decidió por irse a México en 1961 para hacer lo único que sabía hacer: boxear…

Aquí encontró a dos entrenadores de fuste: Cuco Conde y Kid Rapidez, quienes se hicieron cargo de él y en 1969 ya estaba disputando por un título mundial, contra Curtis Cokes, campeón de peso welter de la Asociación Mundial de Boxeo y el Consejo Mundial de Boxeo…

De 1958 a 1975 acumuló 88 peleas, con 81 triunfos (54 por nocaut) y tan sólo 7 derrotas; era el mexicano-cubano aquel, rey del peso Welter que danzaba en el ring, que hacía del boxeo un ballet, que miraba con desprecio a sus adversarios y a los que nunca les faltó al respeto. Asombraba por su habilidad y elegancia, por la precisión de sus golpes y su contundencia…

Es “Mantequilla” por escurridizo; el mismo que está en el salón de la Fama del Boxeo desde 1984 y desde 1990 en el Salón Internacional de la Fama del Boxeo.

El mismo “Mantequilla Nápoles” que comenzó como ‘peso ligero’ para consolidarse como ‘peso welter’ y escuchar el llamado de las sirenas para atreverse, un día, a retar a un peso mediano el 9 de febrero de 1974 en Francia. Una pelea organizada por empresarios franceses entre los que estaba el actor Alain Delon: Ese día “Mantequilla”, humillado, ya no salió al séptimo round: Carlos Monzón lo había derrotado en una pelea para la que el mexicano tuvo que aumentar de peso y para la que no tenía fuerzas suficientes.

Luego, “Mantequilla Nápoles” alegó que Monzón le había introducido un dedo del guante de box en el ojo y por eso no veía. En todo caso sí fue una pelea trágica e inolvidable. Tan inolvidable que Julio Cortázar, el autor de ‘Rayuela’ escribió el excelente relato: “La noche de Mantequilla”

Comenzó el declive deportivo para el que había sido actor, también, en la película de 1974: “Santo y Mantequilla Nápoles en la venganza de la Llorona”… El 6 de diciembre de 1975 fue derrotado por el estadounidense John Stracy en México D.F… y…

En “Mantequilla Nápoles” se cumplió la maldición que dice que muchos boxeadores ganan dinero a raudales, pero así mismo lo dispendian y se les va a la misma velocidad de sus puños, de su juego de piernas, de su respiración y del suspiro final al terminar una pelea…  

Le gustaba apostar. Era asiduo al Hipódromo de las Américas. Le gustaba la bohemia. Le gustaba la fiesta interminable. Tenía muchos amigos a los que invitaba ‘lo que quisieran’. Estaba rodeado de aplausos, reflectores, entrevistas, mujeres y amigos interminables en una vida demencial.

Para 1979 no tenía nada, o casi nada; apenas a su esposa Bertha Navarro. En enero de 1979 fue lanzado del piso donde vivía por no poder pagar la renta. Lo que siguió fue la pérdida de sí mismo; el interminable viacrucis de quien se encuentra en otro momento luego de cruzar el puente de Oz.

Se refugió en Ciudad Juárez, Chihuahua, en donde intentó dar clases de boxeo y formar a nuevos muchachos para la pelea… Pronto terminó el proyecto y de nuevo nada…

Hoy vive en la pobreza extrema, digamos miseria; obtiene algunos recursos por aquí o por allá para subsistir. Pero más que el alimento del cuerpo, el alimento del alma se le acabó y sufre una profunda depresión. No quiere comer y se ha dejado al tiempo.

La semana pasada el ex campeón mundial de peso welter se sintió mal y acudió a urgencias de la clínica 6 del Instituto Mexicano del Seguro Social: el diagnóstico, según el doctor René Ruiz Ávila: “Presenta un cuadro de depresión que le ha causado la anorexia y esto aunado a su diabetes ha causado desnutrición. Padece demencia senil.”

“Mantequilla Nápoles” va a salir de esta. La salud del cuerpo estará bien, dicen los médicos… pero… ¿y la depresión? ¿Y la soledad del triunfador? ¿Y las Asociaciones mundiales del boxeo? ¿Y la Comisión Nacional del Deporte?…  Un hombre sólo, está más solo cuando se le abandona. Así, “Mantequilla” ya no quiere vivir…

Ya se cansó. Está perdiendo la pelea final. Las fuerzas ya no le dan para más… Saldrá de este round, dicen. ¿Saldrá del siguiente?… Será un nocaut de la vida. Un nocaut de todos nosotros. Un nocaut de quienes se beneficiaron de su riqueza. Un nocaut de quienes tienen responsabilidades en esto y no meten la mano para pagar la locura colectiva en la que nos envolvió el triunfador… “¡Diez-nueve-ocho-siete-seis-cinco-cuatro-tres-dos…!”

jhsantiago@prodigy.net.mx

Twitter: @joelhsantiago.

Anuncios
About el comunista (64075 Articles)
Síguenos en Twitter @elcomunistanet Síguenos en Facebook grupo: el comunista prensa roja mundo hispano Nuestro e mail: elcomunistaprensa@yahoo.com

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: