ÚLTIMA HORA:

El ‘Corruptour’: turismo por los monumentos al gran flagelo de México

La corrupción ha dejado huellas indelebles en México, que ahora pueden visitarse y palparse en el Corruptour, un autobús que recorre en unas dos horas los monumentos donde se enseñorea el gran flagelo, que cuesta unos 60.000 millones de dólares anuales al país latinoamericano.

Por Víctor Flores García

En estas vacaciones, uno puede esperar el peculiar bus turístico bajo la sombra de las jacarandas color lila, que florecen con todo su esplendor en la primavera boreal de la Ciudad de México, con temperaturas de hasta 30 grados, recorrer y respirar la urbe con un espíritu de época.

La parada inicial está frente al espléndido Auditorio Nacional que corona el emblemático Paseo de la Reforma, construido en el siglo XIX por arquitectos inspirados en los Campos Elíseos de París, que ahora atraviesa la megalópolis, en una ruta verde de árboles, estatuas, esculturas y murales rodeada por rascacielos.

Y no es que alrededor uno no pueda encontrar otras maravillas para observar, en vez de ese recorrido, simpático y atroz a la vez.

Allí mismo, en el punto de partida, está el gigantesco y multicultural Museo Nacional de Antropología, o el Museo Rufino Tamayo, creado por uno de los grandes muralistas mexicanos, el espléndido Museo de Arte Moderno o, cruzando la alameda, el antiguo bosque prehispánico del Castillo de Chapultepec, coronado por la gran mole colonial del Museo Nacional de Historia.

Pero las obras que los turistas politizados observan en ese recorrido, con aliento alternativo, tienen otro atractivo y algunas son igual de monumentales.

Usted podrá visitar en un solo recorrido, la Casa Blanca de la primera dama Angélica Rivera, o el Anti-Monumento Ayotzinapa, para no olvidar a los 43 alumnos desaparecidos en 2014, después de una masacre perpetrada por narcotraficantes y policías aliados.

También verá el lúgubre y colonial Palacio de Cobián, sede del Ministerio del Interior; visitará una estación de la costosa línea del Metro mal construida; el búnker blanco de la Fiscalía Federal, o los estudios de los noticiarios Televisa…

UN PROYECTO CIUDADANO

“Este proyecto fue pensado, organizado y gestionado por un grupo plural y diverso de organizaciones y ciudadanos independientes, comprometidos con la causa de la transparencia: no hay partidos políticos, ni gobiernos, ni intereses raros”, dice la bienvenida por el altavoz, para crear una atmósfera lejana a los pasillos oscuros del poder político y económico.

Los 25 turistas, en su mayoría jóvenes y adultos bien educados, que en este viaje buscaban conocer las obras que han lastimado a los ciudadanos de la megalópolis, encontraron una opción diferente en esta Semana Santa, cuando luce vacía la urbe, donde viven más de 20 millones de personas.

La mayoría de los viajeros son de clase media, con preocupaciones sociales, con simple curiosidad antropológica, activistas de provincia o periodistas, algunos turistas de países latinoamericanos, que conocen bien de estos males, quienes en la primera media hora recibieron la primera constatación de sus sospechas.

En la ruta están los edificios públicos construidos con sobreprecios, las mansiones de lujo para el presidente, pagados por los grupos de presión, o contratistas del Gobierno, que obsequian regalos espléndidos a los mandatarios.

Restaurantes y cabarets de lujo donde se despilfarran las ganancias mal habidas, robadas de los expoliados fondos públicos, las fastuosas estaciones de metro que fueron cerradas casi un día después de su inauguración, por graves errores de construcción, como por ejemplo meter trenes que no correspondieron a las vías ferroviarias…

LA OSCURA ESTELA DE LUZ

Quienes han leído noticias desde la provincia o el extranjero, no quedarán decepcionados, porque la maravillosa y envolvente ciudad ofrece joyas tan exóticas como la Estela de Luz.

Esa extravagante construcción fue ordenada por el expresidente Felipe Calderón (2006-2012) con motivo del Bicentenario de la Independencia de México.

Fue levantada a los pies del emblemático Chapultepec, único Castillo Real construido por el Imperio español en el Virreinato de la Nueva España, que los expertos mencionan como raíz histórica de la corrupción en América.

“Está formada por dos esbeltas placas paralelas de cuarzo de 104 metros de altura, es decir dos veces el número 52, que en el mundo de la cultura prehispánica mesoamericana constituían un ciclo completo de la historia solar”, dice la explicación del guía.

Su famoso arquitecto César Pérez Becerril la definió con pompa: “Cada una de ellas simboliza los dos siglos del bicentenario y las dos culturas que son la esencia de nuestro mestizaje”.

Los turistas reciben entonces una tarjeta que será leída por el presentador en altavoz bajo un título educativo: ‘Conducta ilícita, irregular o reprochable’.

“Para hacer esta megaescultura, que realmente sirve de muy poco a la ciudad, el Gobierno Federal creó un fideicomiso para su construcción”, comienza el relato de la ruta oculta del robo.

Después usaron una empresa filial de la petrolera Pemex, que se llama tal y que invitó a otras competidoras, llamadas mengana y zutana , y que al final la adjudicó a su favorita llamada tal.

Posiblemente todos los turistas olvidarán la danza de nombres y cifras, menos Pemex.
Desde diciembre de 2009, en que se firmó el contrato principal, se celebraron tres convenios modificadores, prosigue el cuento.

Y allí empieza lo bueno: entonces los constructores pidieron 393 millones más para “diversos materiales”, y elevaron el costo total en otros 304 millones.

Mareados por la danza de datos, los turistas esperan el desenlace, mientras miran hacia el cielo la elevada e impactante obra que se enciende de noche, con haces de luz blanca.

“Es decir, le dieron el derecho a tal empresa de cobrar cerca de 80 millones adicionales al costo original total”.

¿Cuánto es eso en dólares? Pues unos 4 millones dólares al tipo de cambio de esta Semana Santa.

¿Y cómo lo hicieron? preguntan.

“Pues muy sencillo, la empresa tal duplicó el precio del acero utilizado para las columnas, inventando que se requería metal con mayor densidad y dimensión. Tal cual”.

¿Y cómo lo descubrieron?, vuelven a indagar en el desenlace.

“¡Porque inexplicablemente el peso del monumento no se incrementó!”.

“¡Aaah! ¿Y qué más?”, dicen los curiosos, casi a coro.

“Pues que se comprobó que la empresa constructora utilizó un tipo de cuarzo distinto, diferente al que supuestamente compraron a otra compañía italiana”.

La gente sonríe, se miran unos a otros con cejas levantadas, mientras algunos menean la cabeza, negando con sorpresa o frunciendo los ceños.

Entonces llega la moraleja de la estación: “Aprendizaje ciudadano –lee el guía– la Auditoría Superior de la Federación es la institución encargada de fiscalizar el gasto público. Es decir, es la encargada de revisar que se ejecute la obra en apego a la ley y con resultados adecuados”.

¿Y? Respuesta: “Pues esta institución fue la que afirmó que las decisiones adoptadas por el Gobierno de Calderón demuestran la tendencia de beneficiar a la Compañía X, a pesar de sus malas prácticas de incumplimiento de contratos con la Administración Pública Federal”.

Y es solo la segunda estación del autobús descapotado, que ya visitó la mansión de la Primera Dama. Por cierto, ya la puso en venta.

TURISMO VERDAD

Selfies y videos salen desde ese mirador móvil que viaja con toda la parafernalia de sus colores y carteles, que los citadinos observan con simpatía.

Después de todo, la Ciudad de México no es un reflejo de todo México, país abrumado por el conservadurismo, el provincianismo cerrado y el crimen: es gobernada por la izquierda desde 1989 y es una de las capitales más liberales de América Latina.

La megalópolis bulle con cientos de bares gay y alternativos, taxis color rosa para mujeres, miles de bicicletas en ciclovías al lado del infernal tráfico citadino, derecho para matrimonios homosexuales y una vida cultural inabarcable de teatros, museos, exhibiciones y cafés boutiques.

“Este es un barril sin fondo, y solo estamos iluminando la conciencia que ilumine la acción ciudadana”, dice al final del recorrido Pablo Galicio, guía de la vieja organización pionera de la sociedad civil mexicana, el Centro de Comunicación Social (Cencos).

Las preguntas y comentarios de los turistas son casi unánimes, nadie los cuestiona, es lo que todos quieren escuchar.

Hicieron el viaje para hablar mal del presidente Enrique Peña, para despotricar contra el gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI), para burlarse de la fuga del Chapo Guzmán por un túnel moderno hasta su celda, para protestar por la desinformación de los medios, sobre todo de Televisa.

Los viajeros descienden del colorido autobús con sus convicciones fortalecidas, pero con la sensación de observar un muro insalvable de cinismo e indiferencia, mientras la vida continúa en la megaurbe.

Sputnik Novosti

Anuncios

Categorías

Acerca de el comunista (58919 Artículos)
Síguenos en Twitter @elcomunistanet Síguenos en Facebook grupo: el comunista prensa roja mundo hispano Nuestro e mail: elcomunistaprensa@yahoo.com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: