Anuncios
ÚLTIMA HORA:

Adagio triste por la CdMx

A lo mejor lo nublado del día es propicio para la tristeza. A lo mejor es que todo alrededor está como más silencioso, como en sordina, en lentitud, como si fuéramos autómatas que caminamos de un lado a otro sin meta precisa.

Por Joel Hernández Santiago*

*jhsantiago@prodigy.net.mx

Las cosas están ahí, casi todas; pero hay una sensación de abatimiento al paso, en Coapa, por el sur de la Ciudad de México, en donde pegó el chicotazo mortal del sismo del 19 de septiembre…

Hay mucho qué decir todavía de la tragedia. Falta mucho por entender y explicar. Muchos por qué y qué se pudo hacer o si hubo corrupción inmobiliaria o si permisos de construcción inexistentes o que si los edificios ya estaban dañados o si los materiales eran de mala calidad y las estructuras fallidas: mucho está ahí, hecho polvo…

Y están los rostros de quienes viven ahí. De los que dan gracias al cielo porque están aquí. Son rostros conocidos, ahora desconocidos. Son caras en las que no hay luz, si congoja… ¿Quién va a retratar estos rostros mexicanos después de la tragedia? ¿Quién que los ve, al paso, no siente remordimiento porque no se atreve a dar un abrazo solidario?

Ellos, ellas, todos queremos abrazarnos y llorar… llorar mucho, desahogar, gritar, pedir auxilio, pedir compañía, pedir que esto no vuelva a pasar… El corazón lo pide. Casi se sale del pecho. Somos uno que se quiere con otros, pero que no se atreve a decirlo porque la costumbre mal habida de la indiferencia parece haberse metido en nuestra sangre… Y sin embargo sí hay un abrazo… el de la mirada, el de la sonrisa tenue, el de “¡no te vayas!”

–¿Tiene mucho tiempo en esta gasolinería? (En la esquina de Miramontes con Acoxpa, delegación Tlalpan y en donde centros comerciales colapsaron)

–Si, unos quince años  — dice serio un viejo despachador del combustible—

–¿Vio cuando se cayeron estos edificios… alcanzó a ver si había gente…?

–¿Y cómo no? si estaban ahí siempre esos centros comerciales; y era el medio día, cuando viene la gente a hacer sus compras…

–¿Y qué piensa usted?

–No sé. No quiero pensar. Fue muy gacho. Nosotros aquí temblando porque no pasara nada en la gasolinería; que no nos pasara nada a nosotros y al mismo tiempo veíamos cómo se caía esa enormidad que era ese súper… ¡el ruido… el ruido!… Y de pronto polvo y el silencio… Mucho silencio… –. El hombre se aleja… Quiere evitar que lo vea llorar.

Alrededor hay otros edificios y centros comerciales dañados, rodeados por cinta amarilla: “Peligro”… Y cruces acusatorias pegadas en señal de indignación…

La ruta hacia la emblemática Escuela Rebsamen es corta. Sobre Acoxpa y vuelta hacia Calzada de las Brujas. Vallas. Policías. Camiones de militares DN-III. Soldados con perros rescatistas. Pasa poca gente. Nadie ríe. Todos hablan como si estuvieran en la iglesia. Bajito. Como si su propia voz pudiera irrumpir en el dolor de quienes siguen ahí, al pendiente de su familia o amigos…

El taxista que me acercó al lugar se queja de que no hay pasaje y ha tenido que empeñar su celular, sus anillos de compromiso y la tableta de su hijo para pagar los 350 pesos de cuenta y200 de gasolina por trabajar en el taxi… “Ya ni puedo dormir entre el miedo y la preocupación”…

En el camellón de Acoxpa está un altar. Espontáneo. Con flores, veladoras… todo en torno al monumento “A la familia”.La gente se aproxima, se santigua, permanece un momento contrita, se persigna y se va… Al paso los conductores de vehículos ven la ofrenda en silencio y con respeto…

Es María Caballero García, de unos treinta años. Espera a que pase una combi o un camión que la acerque al metro. Platicamos. Se queja de que su patrón no quiere pagarles porque les dice que como no está recibiendo ingresos  pues no: no hay pago… “¡El recabrón que se hincha de dinero con nuestro trabajo!” –es una súper-cocina que entrega comidas a domicilio en la colonia Roma…

Y otro hombre que se nos une,Carlos Agustín Córdoba. Empleado de gobierno que va a ver cómo se arregla lo de su hipoteca y lo del seguro de su casa que se dañó y no la puede habitar con su familia hasta que venga el del seguro que evaluará los daños y si funciona el seguro, entonces reportará a los de la hipoteca. Dicen estos señores que hay que pagar y que ni modo, que ellos no tienen la culpa, que hay un contrato y hay cláusulas legales y que… Se va…

Es un piñón de muestra en una tragedia mayúscula. Una tragedia que trastoca la vida de todos y que genera miedo y problemas por venir, de todo tipo.

Y también rencor, el de muchos de los jóvenes Millenials, Nini’s, marginados sociales que han salido para ayudar y, por lo mismo, una victoria…

… Porque al final salieron ellos, los mismos que no querían salir al llamado de políticos, de partidos políticos, de lo institucional: los mismos que son acusados de no hacer nada, de vagancia e irresponsabilidad; también muchachos de trabajo que por estos días dejaron la corbata y la camisa blanca, o el vestido o el pantalón a modo ellas: todos juntos, ahí, levantando con sus brazos, con sus manos terrosas y dañadas, con sus uñas, loza a loza, piedra a piedra, quitando varillas y cemento y cal…: ahí han estado, con la cara sudorosa, empolvada, con la ropa rasgada y con la urgente necesidad de ayudar y de ver vida en donde la haya…

Predominan los muchachos y muchachas de la combi y el pesero. Predominan los que caminan largas distancias para ahorrar el pasaje. Predominan los jóvenes que salieron al unísono de las colonias populares y los barrios y que tomaron las calles para sí:

Ellos, emperadores y emperatrices de las calles, dueños de ellas; son los que quieren salvar a todos y sufren por lo ocurrido. Son los que rezan en silencio. Son los que se miran y sin conocerse se pasan el tabique, la roca, la piedra, el agua, las medicinas:

Se pasan la vida unos a otros desde donde nacerá esa una nueva forma de construir su propio futuro: a su medida: a su modo: a su aire: a sus sueños y realidades. Ellos que han estado ahí cambiarán al mundo, al planeta, a México, a su capital y a sus zonas heridas…

Y que agotados se sientan bajo un árbol, agobiados, en una banqueta, para tomar fuerzas… Ellos que demostraron a su gobierno que no se entiende con estos muchachos dispuestos a dar la vida por otra vida y por su sangre y la sangre de su sangre…

Aunque los hagan a un lado. Aunque los rechacen para que la institucionalidad tome las riendas con el pretexto dela profesionalización del rescate-quirúrgico. Son ellos quienes dijeron “si” a la inmediata salvación del país, porque esa es la lección: Con ellos sí hay salvación…

En tanto hay tristeza alrededor. No estamos para la alegría cotidiana. Estamos aquí todos, apenados, en este Alto Valle Metafísico que escriturara Alfonso Reyes. En esta Grandeza Mexicana que cantara Bernardo de Balbuena para describir a la ciudad de México. Somos los Ixca Cienfuegos de Fuentes, que recorre las calles para reconocerse. Somos el José García de Josefina Vicens, quien medita sentado en la Alameda mientras ve cómo se mueve este ‘ombligo de la luna’…

Son 194 muertos y muchos heridos en el 10 por ciento de los 2,499 kilómetros cuadrados del Distrito Federal y, por lo mismo, somos los seres más tristes del planeta en estos momentos. Y también somos el resumen de nuestra historia, de nuestras luchas sociales, de nuestra fortaleza y de todo cuanto hay en el ser humano para construir su felicidad, desde abajo, desde el principio…

¡Abráceme, caray! ¡Abráceme! Le digo. Nos hace tanta falta. No importa si nos conocemos o no. Sí importa que queremos llorar, y hay que llorar juntos. Que queremos salir de esto, y hay que hacerlo juntos. Yun día que nos encontremos otra vez habremos de reír y recordar, porque seguiremos siendo esos mexicanos orgullosos de sí y de su estirpe…

¡Abráceme, ande! ¿Qué no ve que cuando uno se abraza se junta un corazón con otro corazón?…

Anuncios

Categorías

Acerca de el comunista (68486 Artículos)
Síguenos en Twitter @elcomunistanet Síguenos en Facebook grupo: el comunista prensa roja mundo hispano Nuestro e mail: elcomunistaprensa@yahoo.com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: