Anuncios

La salud de los pueblos, la principal víctima del vaciamiento de la Unasur

El Instituto Suramericano de Gobierno de la Salud (Isags) de la Unasur debió suspender sus actividades a comienzos de junio, debido a la falta de presupuesto. Su directora, Carina Vance, dijo a Sputnik que la situación interrumpe avances en varios campos y debilita la postura de los países a nivel global.

En abril de 2018, los Gobiernos de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Paraguay y Perú anunciaron la decisión de «suspender» su participación en la Unasur (Unión de Naciones Suramericanas), debido a diferencias con el funcionamiento del bloque regional fundado en 2008 por los doce países de Suramérica.

La decisión terminó de confirmarse en abril de 2019, cuando Ecuador, país donde se encuentra la sede del organismo, se plegó al grupo de naciones que suspendieron su participación. Un comunicado de la Cancillería argentina cuestionaba la «acefalía» y «desorden administrativo» de la Secretaría General de la organización y denunciaba la existencia de una «agenda con alto contenido ideológico y muy alejada de sus objetivos iniciales».

El retiro de siete de los doce países miembro provocó, en la práctica, el cese de actividades del bloque que tuvo al expresidente argentino Néstor Kirchner como primer secretario general. En efecto, Bolivia, que ejerció la presidencia pro témpore hasta abril de 2019 no pudo convocar al Consejo de jefes de Estado, instancia que se reunió por última vez en Guayaquil, Ecuador.

El bloqueo repercutió pronto en el presupuesto de la Unasur, que comenzó a enfrentar dificultades para continuar convocando a sus consejos ministeriales y sectoriales, así como para mantener en funcionamiento a varios de sus institutos.

Es el caso del Instituto Suramericano de Gobierno de la Salud (Isags), que el 6 de junio realizó en su sede de Río de Janeiro una «ceremonia de suspensión de actividades» para recopilar el trabajo hecho en sus ocho años de vida.

En conversación con Sputnik, la directora de la Isags Carina Vance explicó que la coyuntura política actual del bloque ya había obligado a la entidad a adaptarse a una dinámica más «compleja». El final llegó con una comunicación de la Secretaría General: la falta de presupuesto obligaba a dejar de funcionar en este mes de junio.

Creado en 2009 por el Consejo de Salud de la Unasur, el instituto se instaló en Brasil con el objetivo de promover intercambios entre referentes políticos y técnicos en materia de salud de los Gobiernos de la región. Según Vance, uno de los ejes del instituto fue «generar conocimiento y fortalecer capacidades» de los gobiernos a través de estudios, seminarios y conferencias.

Vance valoró que jerarcas y técnicos de las carteras de salud de los doce países han continuado participando de algunas instancias, incluso a pesar de las decisiones de sus naciones. Al mismo tiempo, lamentó que la suspensión dejará inconcluso gran parte del trabajo hecho por el Isags en campos como el acceso a medicamentos, vigilancia epidemiológica, cambio climático, gestión de riesgo en desastres y servicios de salud, entre otros.

«Por un lado queda suspendida la posibilidad de seguir generando conocimiento y entender mejor la situación regional y por otro tenemos casos en que literalmente quedan contratos a medio camino», advirtió Vance.

En efecto, el instituto debió cancelar de forma prematura un contrato firmado para la realización de un estudio sobre «capacidades de producción de medicamentos a nivel regional», una investigación que permitiría analizar la capacidad de los países suramericanos de producir los medicamentos que necesita su población.

«Sería un insumo absolutamente valioso en la toma de decisiones para la producción regional de medicamentos y eso literalmente queda a medio camino», comentó la directora del Isags.

Lo mismo sucederá, indicó, con el ‘Banco de medicamentos’, un proyecto coordinado por el instituto que facilitaba el intercambio de información sobre precios de medicamentos entre los estados parte.

El banco consistió en una plataforma informática con los precios abonados por cada Gobierno para 34 medicamentos. La herramienta permitía que cada ministerio de Salud conociera el menor precio que un país suramericano había pagado por el producto, mejorando su capacidad de negociación frente al fabricante.

Según Vance, la plataforma permitió concluir que «si los 12 países compraran esos 34 medicamentos al precio más bajo que algún país de la región consiguió, el ahorro anual llegaría a los 1.000 millones de dólares».

La lista de medicamentos incluidos en el banco prometía ampliarse, pero la suspensión de actividades del instituto impedirá que el proyecto avance a sus próximas etapas.

El ahorro de dinero no es la única ventaja de la coordinación entre países, asegura Vance. En una región con desafíos similares pero con «brechas muy grandes», que los países que avanzaron más en algunos campos aconsejen a otros más rezagados se vuelve fundamental.

El etiquetado de alimentos con exceso de grasas, azúcares y sal, una política aplicada primero por Ecuador, es para Vance un ejemplo claro de la utilidad de la coordinación de políticas, ya que Uruguay y Perú lograron «avanzar mucho más rápido» al basar su etiquetado en el diseño aplicado anteriormente por Chile.

Para Vance, el final de la Unasur traerá consigo un debilitamiento de las posiciones de los países en el ámbito internacional. En ese sentido, señaló que los países de la Unasur presentaron 35 «posiciones comunes» ante la Asamblea Mundial de la Salud entre 2011 y 2016.

«No es que cada país fue a decir ‘yo pienso esto’. Fueron los doce países a decir esta es nuestra postura como Unasur y cuando estás lidiando como un bloque tan importante como el de Suramérica, y tiene un posicionamiento fuerte sobre un tema, la postura se potencia», explicó.

Para la directora del Isags, otras instancias regionales que permanecen no lograrán tener el éxito que la Unasur tuvo en coordinación de políticas de salud. En ese sentido, mencionó que el ámbito sobre salud del Mercosur, por ejemplo, está «enfocado sobre todo en lo comercial, un sector que muchas veces genera resistencia a las decisiones de salud».

Vance enfatizó que la Unasur logró «romper un poco la tradición de tener un enfoque hacia lo comercial» y, en materia de salud, puso en un lugar central al «derecho a la salud». Asimismo, promovió un «fortalecimiento de los gobiernos» frente al sector privado.

La salud no es la única área que resentirá el vaciamiento de la Unasur. Durante su tiempo de funcionamiento, este proceso de integración fue el principal foro de coordinación de políticas públicas y diálogo entre los Gobiernos de los países de América del Sur.

Además de los avances en el ámbito de la salud, la Unasur logró mediar efectivamente y propiciar la resolución de conflictos entre los países que la integraban, sin la participación de otras potencias extrarregionales.

Entre las crisis que se diluyeron o eliminaron por mediación de la Unasur, se pueden enumerar los conflictos fronterizos entre Venezuela y Colombia en 2010, las pretensiones secesionistas del oriente boliviano contra el Gobierno de Evo Morales en 2008 o el fin negociado de la huelga policial contra el Gobierno de Rafael Correa en 2012.

También la coordinación de los países en materia militar a través del Consejo de Defensa Suramericano (CDS) desembocó en una declaración conjunta de los países en 2009, que designaba a la región como ‘zona de paz’, evitando la instalación de bases de países que pudieran intervenir en la zona.

Este punto tuvo en su momento un especial peso simbólico, pues se planteó luego de la firma de un acuerdo entre Colombia y EEUU para que el Pentágono utilizara las instalaciones militares del país suramericano, un hecho que generó resistencias.

Los países que se retiraron de la Unasur criticaron la supuesta ideologización del organismo, y han abogado —liderados por Colombia y Chile— por la creación del Prosur, un nuevo proceso de integración regional para coordinar políticas públicas. Sin embargo, no queda muy claro de qué manera lo hará y cuáles de los avances de la Unasur logrará mantener.

Sputnik

Anuncios
About el comunista (53734 Articles)
Síguenos en Twitter @elcomunistanet Síguenos en Facebook grupo: el comunista prensa roja mundo hispano Nuestro e mail: elcomunistaprensa@yahoo.com

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: