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Todo lo que se sabe sobre el feminicidio de una niña de 7 años en la Ciudad de México

La desaparición y el posterior asesinato de una niña de siete años en uno de los pueblos prehispánicos de la Ciudad de México desató una ola de protestas y de reclamos de los pobladores.

Por Eliana Gilet*

Sputnik estuvo en esta zona dónde colindan dos grandes alcaldías de la capital mexicana, algo que, según señalaron los vecinos, redundó en una nula atención del Gobierno local ante sus reclamos por la creciente inseguridad.

Fátima estuvo desaparecida desde el 11 de febrero de 2020, cuando una mujer desconocida se la llevó a la salida de su escuela ubicada en el corazón del centro histórico de Santiago Tulyehualco, un pueblo que marca el inicio (o el final) de la alcaldía Xochimilco, al sur de la Ciudad de México.

El 15 de febrero, pasado el mediodía, los vecinos hallaron el cuerpo de la niña maniatado y abandonado dentro de una bolsa plástica al final de un camino de tierra y sin luz, que pasa al costado del nuevo panteón vecinal San Pedro Tlahuac ii. Justo en el recodo del camino dónde está el portón del panteón, hay una cámara de seguridad del C5.

Cuando 17 de febrero, la Fiscalía de la ciudad de México confirmó que — tras cotejar el ADN — la víctima era Fátima, los vecinos de Tulyehualco y de los barrios y colonias colindantes (San Sebastián Xochimilco, San Isidro e incluso, las vecinas de la calle Atotolco dónde fue hallado el cuerpo de la niña) cerraron las entradas a la zona, protestaron en la escuela, exigieron la presencia de las autoridades y marcharon, al caer la tarde, el trecho que separa la escuela dónde la niña fue vista por última vez del sitio donde fue hallado su cuerpo. No fue un camino muy extenso.

«Cuando éramos niños, nuestros padres nos decían que allá en el centro de la ciudad mataban y violaban, pero que aquí era un sitio seguro. Ya no lo es y no queremos que esto siga pasando. Organicémonos para que esta sea la última vez, que Fátima sea un símbolo de cambio», dijo una de las vecinas al llegar al sitio.

«¿Cómo tenemos que hacer? Un niño es responsabilidad de toda la comunidad», agregó otra mujer al tomar el megáfono para dirigirse a los presentes.

Una búsqueda tardía

Cuando las flores y los globos blancos quedaron colocados, las vecinas contaron su parecer. Explicaron que cuatro años antes el cuerpo de un muchacho asesinado fue abandonado en ese mismo recodo del camino que hace el Canal Seco-Atotolco y la calle Acatla, que lleva hasta la Iglesia de San Isidro. Hay casas alrededor, a escasos metros del sitio.

Por eso las vecinas sienten que la niña no pasó mucho tiempo allí en el descampado. Su cuerpo fue hallado al mediodía del 15 de febrero por una persona del lugar — relataron a Sputnik — que pasó en moto, vio la bolsa, la halló rara y regresó. Al abrirla con un palo vio el cabello y dio aviso a la Policía.

«Lo raro es que el cuerpo no estaba atacado por perros, por eso pensamos que no fue tirado en la madrugada porque temprano bajan los cuidadores de borregos con sus perros por esta zona», explicó una de las vecinas que conversó con Sputnik. El malestar proviene del tiempo que pasó desaparecida, entre el 11 y el 15 de febrero, que podría haber significado un desenlace distinto de este caso.

Horas antes, mientras la familia de la niña salía del Instituto de Ciencias Forenses (Incifo) en el corazón de la zona judicial de la ciudad de México, relataron a los medios que no lograron que se les tomara la denuncia de manera inmediata en la sede de la alcaldía Tláhuac, donde intentaron hacerla.

Sus familiares fueron canalizados a la Fiscalía Especializada en Personas desaparecidas en la alcaldía Azcapotzalco (en el otro extremo de la megalópolis) que emitió su boletín de búsqueda (fechado el 12 de febrero) y una alerta ámber (un mecanismo especializado para la búsqueda de menores de edad desaparecidos que debe accionarse inmediatamente) pero según denunció uno de los tíos de la niña, la autoridad fue omisa en la búsqueda.

La Jefa de Gobierno de la ciudad de México, Claudia Sheinbaum, se reunió con los familiares en el Incifo y al salir, dijo a la prensa que investigarán «la responsabilidad de los ministerios públicos que no respondieron a tiempo a la denuncia de desaparición de Fátima para garantizar su seguridad. Hoy fue mi primera entrevista con los familiares y comparto su indignación y tristeza, pero tenemos que dar a conocer la verdad de lo sucedido para poder cambiar las instituciones», sostuvo.

El relato que hizo esta familia fue similar al de otras que tienen alguna persona desaparecida en la capital mexicana quienes señalan que la autoridad sólo hace «búsquedas con oficios» (es decir, de escritorio ó administrativas, por medio de comunicaciones escritas con las que piden información a otras áreas del Estado) pero no hace búsquedas efectivas en el terreno como sí terminan haciendo los familiares: hay carteles caseros de búsqueda de Fátima pegados en el mercado público de la zona, en la puerta de la escuela, en la esquina de su casa y la avenida, que prueban este detalle.

Una de las vecinas con niños en edad escolar, refirió a Sputnik que a ella le llegó por redes sociales el aviso de la desaparición de Fátima a la medianoche del día 12, incluso antes de que la denuncia estuviese puesta en Fipede: las redes comunitarias comenzaron a buscarla antes que las oficiales.

Mientras la marcha termina al caer el sol del 17 de febrero, en otro punto del pequeño pueblo, bajo un arco florido en el centro de Tulyehualco que señala que está en marcha la «Feria del olivo y la alegría», las autoridades locales y de investigación del caso hablan ante un ágora de vecinos.

Ulises Lara, el vocero de la Fiscalía de la ciudad de México, informó entonces que «ciertos elementos han sido presentados ante juez de control» y que la Fiscal será la encargada de dar a conocer los elementos periciales o jurídicos que sostuvieron la acusación.

El vocero refería sin nombrar a varias personas que fueron detenidas en un operativo policial muy cerca de dónde ahora habla, realizado en la noche del domingo 16 cuando la niña ya había fallecido. Sin embargo, menos de una hora más tarde, la Fiscal Ernestina Godoy sostuvo que ninguna de esas personas ha sido acusada, sino que están siendo interrogados en la causa como testigos y que por lo tanto, no hay detenidos aún por el asesinato de la niña.

Consultado sobre cómo fue el proceso de identificación del cuerpo hallado, que según había anunciado la Fiscal Ernestina Godoy, daría resultados hasta la noche del 17 de febrero, Lara dijo a Sputnik que se hizo mediante la confronta genética con una muestra de saliva que se tomó a la madre de Fátima.

«Se logró una identificación plena mediante adn y aunque hubo difusión de que las pruebas tardarían hasta 15 días, se trabajó más rápido y se logró el resultado. El procedimiento se completó con la necropsia de ley y el cuerpo ya fue entregado a la familia», dijo el funcionario, consultado en el acto público.

Alrededor, todo el pueblo estaba movilizado y alerta. Hasta los moto-taxistas habían pintado las campanas de sus vehículos para transporte local con grandes letras blancas: «Tulyehualco está de luto, Justicia para la niña Fátima»

Un barrio de luto

«En esta zona no hay ningún servicio público y lo poco que hay lo hemos pagado nosotros. Cuando pasa algo aquí y vamos a las alcaldías, nos dicen que estamos en el límite y no les corresponde, es igual en el centro de salud», explicó a este medio una de las vecinas para presentar el lejano sitio dónde viven todas esas familias que se unieron al dolor de este crimen.

Con una lona amarilla colocada de un lado al otro de la callecita estrecha, la familia de Fátima preparó la entrada de su casa para recibir a la prensa. Acondicionaron una pequeña sala de adobe con flores y una luz para velar el cuerpo de la niña, que llegó al barrio cuando anochecía el 17 de febrero. Todos aplaudieron.

Su padre, un hombre delgado y mayor, agradeció a los alcaldes de Xochimilco y Tláhuac y a «la gente que nos ha apoyado en todo», y dio paso a la larga fila de vecinos que esperaban para dejarle una flor y despedirse. Un grupo de adolescentes pasaron juntas con sus pancartas y pañuelos verdes gritando que «Fátima, escucha, esta es su lucha» y se retiraron del sitio.

Para entonces, la autoridad había difundido un video en dónde se ve que es una mujer quien se llevó a la niña el día en que fue desaparecida y puso un recompensa por identificarla de 2 millones de pesos (100,000 dólares aproximadamente) La hora registra que la imagen fue tomada a las 18:31 del 11 de febrero. Las vecinas el barrio dijeron a Sputnik que la hora de salida del turno de la tarde de la escuela es a las 18:30 y que usualmente los niños salen sin problema, porque muchos son hijos de madres que trabajan y no pueden ir por ellos.

Los familiares de Fátima anunciaron que la enterrarán en un panteón del barrio, pasada la una de la tarde del 18 de febrero, luego de una misa que ofrecerán para ella.

*Sputnik

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