Vida bajo el yugo nazi: el arduo camino de una niña rusa que logró sobrevivir a la guerra

La Segunda Guerra Mundial fue un tiempo muy difícil para todos los ciudadanos de la Unión Soviética. Los menores de edad fueron de los que más sufrieron en tiempos de guerra.

Sputnik conversó con una anciana que sobrevivió la ocupación nazi cuando apenas tenía ocho años.

Nina Iliakova nació en 1933 en una familia de obreros. Su padre, Iván Nóvikov, trabajaba en una planta electromecánica; su madre, Anastasia, también estaba de empleada en una fábrica. La familia vivía en la parte norte de Moscú, en la zona que hoy en día forma parte del distrito de Ostánkino.

Eran cinco hermanos. Nina era la tercera. Según relató la propia entrevistada, la infancia fue la época más feliz de su vida.

Nina Iliakova creció en los años 30, una época muy áspera para el país, sobre todo a causa de la hambruna. En aquel entonces, el país solo empezaba a recuperarse de los efectos dañinos de la Revolución de Octubre y de la guerra civil.

El nivel de vida empezó a mejorar solo a finales de aquella década, pero el período de tranquilidad no duró demasiado. El 22 de junio de 1941 fue el punto de no retorno. Aquel día comenzó la invasión nazi de la Unión Soviética.

La familia Nóvikov. Nina Iliakova posa abajo a la derecha

La familia Nóvikov. Nina Iliakova posa abajo a la derecha.

Iván, el padre, quería inscribirse como voluntario e ir directamente al frente para luchar contra los invasores, pero era un buen trabajador y le convencieron de quedarse en la fábrica. Trabajaba en la planta días y noches.

Algunos de los tíos de Nina sí lucharon en el frente. Uno de ellos, Piotr, fue gravemente herido durante los combates en Alemania y murió en un hospital a principios de mayo de 1945. Otro tío de Nina desapareció.

La evacuación

Las fuerzas enemigas avanzaron rápido. El entonces líder del país, Iósif Stalin, ordenó la evacuación de las mujeres y menores de edad de Moscú. Pronto los representantes de las autoridades acudieron a casa de los Nóvikov y urgieron a la familia a preparar sus maletas para ser evacuados a una localidad segura.

En aquella época, la familia la componían todavía cuatro niños y los padres. La hermana mayor tenía ya casi 14 años, el hermano mayor 11 y medio, Nina tenía casi ocho, mientras que su hermano bebé contaba con solo cinco meses.

La familia había viajado a la región de Penza —a 600 kilómetros al sureste de Moscú— en vagones de carga, así que la joven Nina se resfrió y contrajo neumonía. Cuando su padre se enteró, fue a la región de Penza para reunirse con su familia y llevar a Nina de vuelta a Moscú.

La evacuación de la familia duró un mes. El peligro para la ciudad persistía, de manera que, casi justo después de la llegada, la madre envió a Nina y su hermano con unos parientes a la región de Kaluga —a 100 kilómetros de la capital—.

Ocupación alemana

La madre se quedó con la hermana mayor y el bebé. Mientras permanecían en la ciudad, la aldea donde estaba Nina fue ocupada por las tropas nazis.

«Tuvimos suerte, porque las unidades alemanas que estaban desplegadas en la aldea eran ‘tranquilas’ y no mataron a nadie», señaló.

En las localidades donde estaban los escuadrones de la muerte no quedó nada: los nazis prendían fuego y destruían todo en su camino, relató la entrevistada.

«Tuvimos suerte, porque las unidades alemanas que estaban desplegadas en la aldea eran ‘tranquilas’ y no mataron a nadie», señaló.

En las localidades donde estaban los escuadrones de la muerte no quedó nada: los nazis prendían fuego y destruían todo en su camino, relató la entrevistada.

Nina Iliakova posa abajo a la derecha

Nina Iliakova posa abajo a la derecha.

Luego, el Ejército Rojo lanzó una ofensiva contra las posiciones de los nazis en la zona y estos empezaron a retroceder. Los soldados soviéticos liberaron la aldea y Nina y sus parientes pudieron por fin regresar a casa.

Al abandonar la localidad, los alemanes hicieron explosionar un almacén con municiones a unos 200 metros de la casa donde estaba Nina.

Niños desnutridos

Llegó 1942 y Nina regresó con su hermano a Moscú. La joven tenía nueve años y por primera vez fue a la escuela. Las condiciones de vida seguían siendo muy duras. En la escuela les daban un mendrugo de pan y un dulce pequeño. La mitad de aquel mendrugo se lo dejaba Nina a su hermano menor.

Los niños estaban desnutridos y sus padres hacían todo lo posible para darles de comer una cantidad adecuada de alimentos. Para esto usaban todas las cosas comestibles que se encontraban a su disposición.

La madre de Nina preparaba una sopa hecha de planta de sal, ortiga y otras cosas. También preparaba pan plano hecho de pienso compuesto y aceite de pescado.

Un día, su hermano le convenció para acercarse a su madre y pedirle que les entregara una ración entera de pan.

Al recordarlo, la entrevistada no puede contener sus emociones, así que rompe a llorar.

Nina Iliakova, en los años 50

Nina Iliakova, en los años 50.

Los problemas con los productos prosiguieron hasta el fin de la guerra e incluso los hubo después. El sistema de cupones de comida en la URSS fue abolido definitivamente solo en 1947.

Así es Nina Iliakova hoy en día

Así es Nina Iliakova hoy en día.

Sputnik

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