El éxito de Cuba contra los huracanes: ¿cómo la isla se hizo referente en la región?

Cuba es referencia en el Caribe por la exactitud de sus pronósticos climáticos y su experiencia en la prevención de catástrofes. Al número reducido de pérdidas humanas y materiales durante eventos meteorológicos, contribuye la acción coordinada entre instituciones gubernamentales, medios de comunicación estatales y la sociedad. 

Por Danay Galletti Hernández*

«Si bien no contamos con el progreso tecnológico de otros países, somos capaces de estimar, precisar y diagnosticar cada evento. No solo hemos logrado minimizar los efectos de los desastres naturales sino, además, optimizar el manejo de los recursos durante su enfrentamiento», resalta a Sputnik el meteorólogo cubano Jorge Félix Hernández Capote.

De acuerdo con el meteorólogo, la Defensa Civil de Cuba, con casi 60 años de constituida, es un sistema integrado por todas las fuerzas y recursos de la sociedad con el propósito de salvaguardar al ser humano y a la economía.

Tras el paso por el país del huracán Kate en 1985, surgió la propuesta de crear al año siguiente el ejercicio Meteoro, destinado a la preparación de los ciudadanos y a elevar la percepción de riesgo y la respuesta en casos de catástrofe. Las cifras demuestran que el aumento del adiestramiento de la población redujo el número de víctimas fatales.

Ese ejercicio constituye una experiencia exclusiva del país antillano y se ejecuta un fin de semana al año. En barrios o centros de trabajo, se promueven actividades vinculadas al enfrentamiento a ciclones tropicales e intensas lluvias, así como se instruye sobre la manera de actuar frente a otros peligros de desastres naturales, sanitarios o tecnológicos.   

«El equipo de trabajo conformado por el Instituto de Meteorología, la Defensa Civil y las diferentes plataformas de difusión masiva, sumado a la voluntad política, el potencial científico y la educación social contribuyen a reducir las consecuencias negativas», sostiene Hernández Capote.  

Por otra parte, un proyecto conocido como Voluntad Hidráulica, ideado por el líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, garantiza durante situaciones extremas un mejor manejo de los factores de peligro asociado a las inundaciones y una protección adecuada de vidas y bienes materiales. 

«La concepción y desarrollo de un sistema de obras hidráulicas, impulsado por la Defensa Civil en 1963, permite obtener información de manera permanente sobre el comportamiento de las lluvias», explica a Sputnik la ingeniera agrónoma Beatriz Hernández.

Asimismo, según la ingeniera, tales obras, principalmente en la región oriental, favorecen el represamiento de las aguas para su empleo en la agricultura, el uso diario y el afrontamiento a los nuevos ciclos de sequía. Actualmente, el aprovechamiento hidráulico supera los 8 millones de metros cúbicos en 239 presas. 

¿Cómo se desarrolló la meteorología en Cuba? 

Por su ubicación geográfica, en la parte occidental del mar Caribe, el archipiélago antillano se ve afectado todos los años por fenómenos hidrometeorológicos. En la segunda mitad del siglo XIX, comenzó en Cuba el interés y consolidación por la meteorología tropical. Desde aquella época se acumuló una mayor documentación sobre los fenómenos naturales, con la existencia de un moderno y efectivo sistema de observación, reconocimiento y apreciación de su futuro comportamiento. 

«Antes del triunfo de la Revolución Cubana, el primero de enero de 1959, la realización de los pronósticos dependía de la voluntad e iniciativa de un grupo de científicos. Los eventos ocurridos en 1870, 1910, 1926, 1932 y 1944, a su paso por el occidente del país fundamentalmente, provocaron gran cantidad de muertos», afirma a Sputnik Pavel Morales, especialista de la División de Ingeniería Costera en la empresa Inversiones Gamma S.A. 

Morales recuerda que tras el paso del huracán Flora en 1963, con un saldo de más de 1.200 fallecidos, el líder Fidel Castro encabezó las operaciones de rescate y estuvo a punto de sufrir un accidente al quedar detenido el vehículo anfibio donde se desplazaba por la crecida de un río.  

«A partir de ese momento, el Gobierno apoyó la construcción de numerosas instituciones vinculadas con el análisis del clima y se preocupó directamente de la evolución de las catástrofes naturales», cuenta.

Actualmente, previo a la temporada ciclónica, extendida del primero de junio al 30 de noviembre, se asumen acciones preventivas como: poda de árboles, limpieza de tragantes y la eliminación de las obstrucciones en los desagües, reforzadas en el año de la pandemia con protocolos sanitarios para evitar la propagación del COVID-19. 

¿Cómo se realizan los pronósticos en Cuba? 
Instituto Nacional de Meteorología de Cuba, ubicado en Casablanca, La Habana
Instituto Nacional de Meteorología de Cuba, ubicado en Casablanca, La Habana.

El sistema meteorológico de la nación caribeña trabaja en forma de una pirámide coordinada cuya cima es el Instituto de Meteorología de Cuba, ubicado en Casablanca, barrio del municipio habanero de Regla, y creado el 12 de octubre de 1965. A este tributan los expertos de todas las provincias del país, quienes conocen las características y vulnerabilidades de sus territorios y, por tanto, inciden en la toma de decisiones. 

La especialista superior en meteorología del Centro Nacional Yesenia Arias explica a Sputnik que la vigilancia y monitoreo son las 24 horas del día; así como, la comunicación entre la institución sede y las 14 dependencias territoriales. Desde hace varios años, labora un área de investigación encargada de los estudios vinculados al comportamiento de las temporadas ciclónicas.  

«Elaboramos una propuesta de pronóstico para el próximo día que se consulta mediante videoconferencias con el resto de las provincias. De igual manera, realizamos una predicción para los venideros tres, cinco o 10 días y damos seguimiento a los fenómenos peligrosos que puedan afectar directa o indirectamente la nación caribeña», advierte. 

El pronóstico diario es evaluado por el pronosticador jefe de turno. Cada turno de trabajo incluye además profesionales como: el analista de los mapas de superficie y aire superior, el encargado del monitoreo de las imágenes de satélite y el radar, el responsable de los pronósticos extendidos y un especialista en meteorología marina. 

Unido a ello, existen dos manuales que sirven como guías y comprenden los pasos a seguir frente a situaciones de emergencia: el de procedimientos operacionales y el destinado a fenómenos meteorológicos dañinos. «Ante la posible afectación de un sistema de escala sinóptica, se crea una Alerta Temprana con un plazo de 72 a 96 horas antes, dirigida a la Defensa Civil y al Gobierno de la Isla, no es un documento público», expresa Arias. 

«También se prevé el traslado hacia viviendas y centros de evacuación en caso de que el país sufra algún peligro natural. La mayoría de las personas que viven en zonas sensibles, cercanas al mar, propensas a inundaciones o en puntos elevados cuentan con la ayuda solidaria de sus vecinos, amigos o familiares en lugares más seguros», añade Beatriz Hernández.  

En este sentido, diversas instituciones han servido de alojamiento: cines, casas de cultura, escuelas y otros espacios equipados con colchones, agua, alimentos y atención médica. 

En caso de impacto de un sistema a corto plazo, los medios de comunicación difunden Avisos Especiales, Notas Meteorológicas, Avisos de Ciclón Tropical o Avisos Especiales. Para la realización del monitoreo diario y del pronóstico, los especialistas cuentan con imágenes de satélites, radares distribuidos en diversas zonas de la Mayor de las Antillas, 68 estaciones meteorológicas convencionales y estaciones automatizadas. 

Cayo Paredón Grande en Ciego de Ávila, en el centro de Cuba, tras el paso del huracán Irma, en septiembre de 2017.
Cayo Paredón Grande en Ciego de Ávila, en el centro de Cuba, tras el paso del huracán Irma, en septiembre de 2017.

Según Morales, para el caso de los ciclones tropicales el estudio tiene una escala temporal de días, aunque para determinar si una temporada ciclónica es más o menos activa, de acuerdo al número e intensidad de los fenómenos, el pronóstico se establece con meses de antelación. 

«La Mayor de las Antillas es de las pocas naciones de la región que elabora sus propios pronósticos para la temporada ciclónica. Tenemos en cuenta elementos de la variabilidad climática como el evento El Niño, las nubes de polvo del Sahara, la oscilación del Atlántico Norte, la temperatura superficial del mar, entre otros», destaca el meteorólogo. 

La información recopilada por los observadores meteorológicos los 365 días del año sirve de base para confeccionar los mapas del tiempo y los modelos de pronóstico, sumado a la experiencia de los especialistas en la interpretación de la misma. Para Hernández Capote, este trabajo fue imprescindible, por ejemplo, para el manejo del huracán Delta, el segundo más intenso de la temporada atlántica de 2020 hasta la fecha. 

«Desde finales de septiembre los modelos de pronóstico insistían en un incremento de las precipitaciones debido al cruce de una activa onda tropical y algunos le daban desarrollo ciclónico. Eso alerta al especialista a seguir su evolución, teniendo en cuenta que en octubre el mar Caribe es una zona muy favorable para la formación de ciclones y es el mes de mayor frecuencia de afectación a nuestro país», apunta. 

Durante esos 31 días y, según refiere la historia, han ocurrido la mayor cantidad de fenómenos hidrometeorológicos y los más intensos, aquellos que arribaron al territorio nacional con más de 148 kilómetros por hora. En las últimas seis décadas cumplen con esas características los huracanes Flora de 1963, Lily de 1996 e Irene de 1999.  

Para los pronósticos emplean también modelos globales, regionales y nacionales —estos últimos ejecutados en el Centro de Física de la Atmósfera—, como el Sistema Global de Predicción (GFS), el Modelo de pronóstico europeo (ECMWF), el Modelo Global del servicio meteorológico alemán (ICON), el Modelo mesoescalar para el pronóstico numérico del tiempo (WRF), entre otros. 

Actualmente, los centros meteorológicos del país visibilizan su trabajo en las redes sociales, sobre todo, durante ciclones o eventos de gran magnitud. Esa interacción con el público favorece el intercambio de imágenes, el aprendizaje social y la resolución de preguntas vinculadas con esos fenómenos. 

*Sputnik

About el comunista (68381 Articles)
Síguenos en Twitter @elcomunistanet Síguenos en Facebook grupo: el comunista prensa roja mundo hispano Nuestro e mail: elcomunistaprensa@yahoo.com

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: