Armenia y Azerbaiyán, lejos de acercar sus enfoques respecto a Nagorno Karabaj

Los ministros de Exteriores de Armenia y Azerbaiyán se mostraron intransigentes al renovar sus enfoques respecto a Nagorno Karabaj en entrevistas exclusivas a Sputnik. Ereván aboga por el envió de observadores internacionales a la región y Bakú insiste en tratar como violación de su soberanía cualquier presencia extranjera no autorizada, sobre todo armenia, en esa zona.

Por Alexandr Perepechenov*

Entre otras propuestas sobre el envío de observadores a Karabaj, Rusia ofreció a mediados de octubre a sus militares para garantizar el cumplimiento de la tregua, al destacar que la decisión final al respecto corresponde a las autoridades de Azerbaiyán y Armenia.

«Nuestro punto de vista no ha cambiado, nosotros apoyamos el despliegue de observadores», dijo a esta agencia el jefe de la diplomacia armenia, Zograb Mnatsakanián.

El titular aseguró que Ereván siempre ha estado a favor de la observación permanente del alto el fuego, medida que había sido propuesta por los copresidentes del Grupo de Minsk de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) tras la escalada de abril de 2016.

«Armenia y Azerbaiyán aceptaron ampliar el grupo de observación de la OSCE y crear un mecanismo para investigar las violaciones de la tregua, pero luego Azerbaiyán se negó a cumplir esos acuerdos», afirmó el ministro armenio.

Sin embargo, su homólogo azerbaiyano, Ceyhun Bayramov, señaló que Nagorno Karabaj es «un territorio soberano de Azerbaiyán».

«El despliegue de cualquier fuerza, también de observadores, debe estar coordinado con el Gobierno de Azerbaiyán», destacó.

Sin el compromiso de Armenia con la retirada de sus tropas desde «los territorios ocupados» de Azerbaiyán, según Bayramov, los observadores «solo contribuirían a consolidar la situación basada en la ocupación».

«Las fuerzas armenias deben abandonar los territorios ocupados de Azerbaiyán, como lo exigen las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU de 1993», manifestó.

Ambos ministros acusaron al otro país de no querer resolver el conflicto por vía pacífica y de incumplir el cese de hostilidades, que este mes se ha pactado en tres ocasiones y cada vez ha fracasado escasas horas después.

«Azerbaiyán rechaza poner en marcha mecanismos de verificación, su posición de siempre consiste en evitar un alto el fuego estable y dejar espacio para acusaciones mutuas (…) Azerbaiyán se niega a participar de manera constructiva en la elaboración de los parámetros de la tregua y lleva adelante acciones bélicas de envergadura», denunció Mnatsakanián.

Bayramov replicó a su vez que «Armenia infringió burdamente todos los acuerdos sobre la tregua humanitaria inmediata» y «obviamente no está interesada en solucionar el conflicto a través de negociaciones».

«El cese del fuego no significa la solución del conflicto, y ningún mecanismo de verificación sustituirá una solución sostenible. Para que la paz llegue a la región, tenemos que acabar con la ocupación», recalcó.

La situación sobre el terreno, agregó, ha cambiado hasta el punto de poner fin al statu quo, ya que el ejército azerbaiyano «ha liberado muchas aldeas, ciudades y puntos estratégicos de la ocupación militar armenia».

MEDIACIÓN EXTRANJERA

Mnatsakanián y Bayramov también discreparon sobre la implicación de terceros países u organizaciones internacionales en la solución de la crisis karabají.

El jefe de la diplomacia armenia resaltó la necesidad de estar en contacto con la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), de la que el país forma parte junto a Rusia, Bielorrusia, Kazajistán, Kirguistán y Tayikistán.

«Armenia mantiene estrechas consultas tanto con la OTSC como con los países miembros, e informa a sus aliados de la situación sobre el terreno», señaló.

Bakú, por su parte, manifestó su rechazo a la participación de ese bloque, sus miembros o cualquier otro Estado en el conflicto regional.

«Azerbaiyán no apoya la idea de extender el contexto del conflicto o su zona», declaró Bayramov.

El ministro acusó a Armenia de «bombardear desde su territorio ciudades azerbaiyanas, zonas residenciales y poblaciones situadas lejos de la zona del conflicto, tratando de provocar contraataques de Azerbaiyán y de este modo involucrar en el conflicto a terceros países».

«Nosotros dejamos claro que no vamos a responder a semejantes provocaciones de Armenia, responderemos en el campo de batalla liberando los territorios ocupados», subrayó.

Otro importante punto de desacuerdo entre los dos países es el papel de Turquía en el conflicto en Nagorno Karabaj.

Bayramov recordó que Turquía integra el Grupo de Minsk de la OSCE, limita con los tres países del Cáucaso Sur –Armenia, Azerbaiyán y Georgia– y participa activamente en los asuntos de la región.

«La posición de Turquía sobre la solución de ese conflicto se basa en las normas y los principios del derechos internacional, incluida el Acta Final de Helsinki. Turquía respalda la integridad territorial de Azerbaiyán en sus fronteras internacionalmente reconocidas como factor clave de una paz sostenible, la seguridad y la estabilidad en la región», dijo.

Mnatsakanián, por su parte, descartó que Turquía «haya actuado como actor imparcial o neutral en el contexto del conflicto karabaijí».

«Turquía ve este conflicto como una oportunidad para extender su influencia a otra región vecina, el Cáucaso Sur. Esta política de aprovecharse del conflicto y causar enorme sufrimiento a los pueblos de la región para expandir su poder debe ser contrarrestada, y no alentada», advirtió.

El único punto donde los dos ministros parecen, en principio, estar de acuerdo es en la posibilidad de que Irán se sume a la solución del conflicto en Karabaj.

«Irán es un país muy importante en nuestra región y, a diferencia de Turquía, tiene un enfoque responsable y constructivo en lo que respecta a la seguridad regional y global», indicó Mnatsakanián.

Al mismo tiempo, recordó que hasta ahora los copresidentes del Grupo de Minsk –Rusia, Francia y Estados Unidos– son el único formato de mediación y negociaciones acordado a nivel internacional para Karabaj.

Bayramov también reconoció que Irán «está interesado en la paz y estabilidad en la región».

«Irán apoya la integridad territorial de Azerbaiyán y su legítima lucha por recuperar sus fronteras internacionalmente reconocidas, Irán ha propuesto muchas veces su ayuda y mediación entre Azerbaiyán y Armenia para dar con una solución pacífica al conflicto», constató.

Al destacar que Bakú «valora altamente» estos esfuerzos de Irán, Bayramov señaló que el país no es miembro del Grupo de Minsk y su «papel de mediador debe ser aprobado por ambas partes» en conflicto.

MERCENARIOS

Mnatsakanián y Bayramov volvieron a cruzar acusaciones de involucrar a mercenarios extranjeros en la contienda de Nagorno Karabaj.

«Existen pruebas irrefutables de que mercenarios terroristas, extranjeros, de Siria y Libia están presentes y siguen siendo enviados por Turquía», dijo el jefe de la diplomacia armenia.

Afirmó que lo confirman datos de inteligencia de los países copresidentes del Grupo de Minsk y reportajes desde la zona del conflicto.

Bayramov negó las declaraciones de Ereván sobre esos supuestos mercenarios extranjeros y las calificó de desinformación y noticias falsas que no se sustentan en prueba alguna.

«A diferencia de Armenia, que desde hace varios años sufre una crisis demográfica y no puede completar sus Fuerzas Armadas, Azerbaiyán tiene un ejército robusto, profesional y poderoso; no necesita fuerzas extranjeras, ni tampoco formaciones ilegales, para defender su integridad territorial», aseguró.

Por otra parte, el ministro azerbaiyano se refirió a «numerosos casos del uso de grupos terroristas y mercenarios en las operaciones militares de Armenia durante la ocupación de Nagorno Karabaj y los territorios vecinos de Azerbaiyán».

«Tenemos datos de inteligencia fidedignos, basados en varias fuentes, de que terroristas del Partido de los Trabajadores del Kurdistán y armenios de países europeos y Oriente Medio combaten del lado de Armenia», dijo Bayramov.

Añadió que, en una reciente entrevista con el canal de televisión Al Jazeera, el presidente armenio Armén Sarkisián reconoció que «armenios de distintos países del mundo vienen a Armenia para combatir contra Azerbaiyán».

Desde el estallido, hace un mes, de esta última escalada el conflicto no deja de agravarse, y las entrevistas concedidas a esta agencia por los jefes de la diplomacia de Armenia y Azerbaiyán muestran claramente que las dos partes enfrentadas mantienen discrepancias fundamentales, se empantanan en acusaciones mutuas y siguen muy lejos de llegar a un acuerdo.

*Sputnik

About ELCOMUNISTA.NET (69764 Articles)
Síguenos en Twitter @elcomunistanet Síguenos en Facebook grupo: el comunista prensa roja mundo hispano Nuestro e mail: elcomunistaprensa@yahoo.com
A %d blogueros les gusta esto: