Palestinos despiden un mal 2020 con la mirada en cambio de rumbo en 2021

En 2020 la Autoridad Nacional Palestina (ANP) se revolvió contra la política israelí apoyada por la Administración estadounidense del presidente Donald Trump, que comenzó en 2017 con el reconocimiento de la capitalidad israelí de Jerusalén y continuó con un plan de paz que los palestinos no consideran equitativo.

Por Rosa Bronstein*

Sin embargo, el año termina con un cambio de rumbo palestino que acentúa la influencia estadounidense en este conflicto.

«Sin duda el 2020, que ha sido malo para el mundo entero, ha sido casi peor para los palestinos quienes ya estaban muy mal antes del coronavirus, pero con la política abiertamente proisraelí de Trump, les cortaron la ayuda humanitaria, también los impuestos que les llegaban de Israel y se acabaron las conversaciones bilaterales porque Trump no hizo nada por fomentarlas», dijo a Sputnik la analista política Rajel Leghziel.

Es más, la experta señaló que el plan de paz propuesto por la Administración estadounidense, el apodado por sus creadores el ‘pacto del siglo’, se refería a los palestinos y trataba sobre su tierra y política, pero no los consideraba en realidad.

LOS ACONTECIMIENTOS RECIENTES

A diferencia de la visión pacificadora del presidente que precedió al saliente Trump, Barack Obama, esta Administración desafió la posición internacional tradicional en el conflicto entre israelíes y palestinos, en lo político y lo económico.

En mayo de 2017 se inauguró la embajada estadounidense en Jerusalén, después de que, unilateralmente, Trump reconociera Jerusalén como la capital de Israel, en contra del consenso internacional que ve la ciudad dividida como un caso pendiente de resolución.

Jerusalén Oriental fue tomada militarmente por Israel a Jordania al término de la guerra de los Seis Días, en 1967 y anexionada a Israel en 1980, sin embargo, es de mayoría palestina y estos esperan que sea la capital de un futuro Estado palestino.

Tras el reconocimiento de Trump y la inauguración de la legación diplomática estadounidense en Jerusalén el liderazgo palestino se cerró en banda a cualquier contacto con EEUU y negociación con Israel y las ayudas humanitarias y económicas de Washington les fueron negadas. Hubo centenares de muertos en Gaza por protestas semanales contra Israel y EEUU.

«A partir de ahí las cosas solo fueron a peor para los palestinos, sobre todo cuando llegó el llamado ‘plan del siglo’, una hoja de ruta o plan de paz para resolver las discrepancias entre israelíes y palestinos en Tierra Santa», explicó la analista.

Obama había patrocinado un proceso negociador entre las partes, mientras que Trump dirigió un proyecto unilateral más acentuado aún después de que el presidente palestino Mahmud Abás vetara a EEUU.

«Así, al sentirse arrinconados, el liderazgo palestino cortó la cooperación con Israel en materia de seguridad, algo que siempre se ha mantenido a pesar de los malos tiempos», explicó Legzhiel, y mientras Trump los presionaba para que se avinieran a negociar, estos se negaban en redondo.

El plan prometía a los palestinos un futuro Estado, pero bajo muchas condiciones, entre ellas desarmado y sin control de sus fronteras, y exigía a Israel reconocer Palestina y no ampliar su proyecto de asentamientos judíos en Cisjordania. Su referencia a la capitalidad de Jerusalén era unívoca, aunque también había lugar para una futura capital palestina en la zona.

Sin embargo, el plan no avanzó, estando Trump bajo ‘impeachment’; el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, imputado; y los palestinos, ausentes.

ASENTAMIENTOS JUDÍOS EN CISJORDANIA

El aún secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, anunció también a principios de año que su país ya no veía las colonias judías en Cisjordania como ilegales, rompiendo de nuevo con la posición tradicional estadounidense e internacional sobre los asentamientos levantados en el territorio ocupado en la guerra del 67.

Netanyahu además declaró que el 1 de julio anexionaría el Valle del Jordán, en Cisjordania, provocando una cascada de reacciones adversas en Israel, en la ANP y comunidad internacional.

«El malestar de los palestinos continuó con los acuerdos por los que Israel y dos países del Golfo, Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Baréin, resolvieron normalizar sus relaciones diplomáticas», indicó la analista.

El 15 de septiembre se firmaron los Acuerdos de Abraham, pactos de paz entre naciones que, en realidad, nunca estuvieron en guerra, en la Casa Blanca bajo los auspicios de Trump.

«Los palestinos se lo tomaron muy mal, como una puñalada por la espalda, ¿por qué no había antes relaciones con esos países? El argumento era porque, si no se resolvía la cuestión palestina, nadie hablaría con Israel», dijo Leghziel.

Pero hablaron. El liderazgo palestino tomó este movimiento político como una traición a la causa palestina y así lo hizo saber en la Liga Árabe, donde promovió una resolución en contra de EAU, que no fue aceptada.

Sin embargo, los EAU adujeron en defensa de su movimiento político y en apoyo de la causa palestina que la firma de los acuerdos trajo consigo también que Israel no se anexionara el Valle del Jordán.

POSIBLES CAMBIOS EN EL FUTURO PRÓXIMO

«En el mapa geopolítico hay dos ejes en la zona: uno lo forman Israel, EEUU, Baréin, EAU, Sudán ahora, Arabia Saudí, y otro lo forman Irán, Turquía, Catar, y de ellos reciben los palestinos financiación. Ahora con el cambio de gobierno en EEUU, los palestinos tienen que decidir con qué eje se alinean», explicó la experta.

En la negativa total de los palestinos a negociar con Israel a través de EEUU en esta cadencia se ha vislumbrado en los últimos días un cambio de rumbo. Desde que Joe Biden fue elegido, y probablemente antes, ha habido conversaciones discretas entre la ANP y el equipo del presidente electo, y la postura palestina se ha flexibilizado.

«Hemos tenido contacto indirecto con su equipo y esperamos poder recuperar el contacto con la nueva Administración en Washington el 20 de enero», dijo Riyad al Maliki, ministro de Exteriores de la ANP, en el mes de noviembre.

Un portavoz de Abás dijo una semana después de la victoria de Biden que la ANP está dispuesta a reemprender las negociaciones con Israel siempre y cuando el plan de paz de Trump se abandone y ambas partes retomen la negociación «en el punto en el que se había quedado».

La experta apunta a que el cambio tiene que venir del lado palestino: «Se espera una renovación en el liderazgo, Saeb Erekat, (jefe negociador quien ha muerto hace poco de covid-19) era muy central en la cuestión de diplomacia, representaba a la vieja escuela de negociadores, hablaba de dos Estados para dos pueblos, Oslo, y yo creo que eso ya no es relevante, alguien nuevo tendrá que venir. Pero aún no sabemos quién».

El liderazgo de la ANP se ha mostrado abiertamente esperanzado ante el cambio de gobierno.

«Cortamos todos los lazos con la Administración Trump. Nos hemos negado a contestar a sus llamadas de teléfono en los últimos tres años, y hemos pagado un precio por ello», en palabras de Al Maliki.

Mientras, Biden ha prometido revertir varias políticas de Trump que han molestado particularmente en Ramala, incluyendo el regreso de la ayuda a los refugiados palestinos y sus descendientes cortada por Trump en 2017.

Se espera también que se oponga al Gobierno israelí en las anexiones de parte de Cisjordania, pero no que cancele el reconocimiento de Jerusalén como capital ni que retire de allí su embajada.

«En general los palestinos se muestran cautamente optimistas con el nuevo Gobierno en EEUU, y es que no puede ser para menos, porque el anterior fue catastrófico para ellos. Esto solo indica, una vez más, la enorme importancia que tiene la política estadounidense en esta parte del mundo», concluyó Leghziel.

*Sputnik

About ELCOMUNISTA.NET (74515 Articles)
Síguenos en Twitter @elcomunistanet Síguenos en Facebook grupo: el comunista prensa roja mundo hispano Nuestro e mail: elcomunistaprensa@yahoo.com
A %d blogueros les gusta esto: