Bárcenas vuelve al banquillo por la ‘caja B’ del PP en un juicio que tendrá a Rajoy y Aznar de testigos

Se centrará en las obras en la sede del PP pagadas presuntamente con dinero de la contabilidad opaca del partido.

Bárcenas se ha comprometido a colaborar con la Justicia y ‘tirar de la manta’ ante las supuestas promesas incumplidas por el PP.

La Audiencia Nacional da comienzo este lunes a uno de los juicios más significativos de los últimos años, el de la ‘caja B’ del PP -que el tribunal ya dio por acreditada en 2018- para esclarecer, principalmente, si las obras de reforma en la sede nacional del partido fueron pagadas con dinero procedente de la presunta contabilidad paralela.

La primera sesión arranca con la declaración del extesorero del partido Luis Bárcenas, el principal imputado y pieza clave en la investigación, quien ha decidido ‘tirar de la manta’ y colaborar con la Justicia a raíz de las supuestas promesas incumplidas en el entorno del que fuera su partido. A lo largo del juicio, que durará hasta mayo si la pandemia lo permite, declararán en calidad de testigos antiguos pesos pesados del Partido Popular, como los expresidentes del Gobierno Mariano Rajoy y José María Aznar.

El juicio comienza en plena campaña electoral en Cataluña y pocos días después de que el propio Bárcenas haya emitido una confesión ante la Fiscalía Anticorrupción. En ella, reconoce los hechos, explica cómo funcionaba la ‘caja B’ que manejaban él y el también extesorero del PP Álvaro Lapuerta y cómo esta se engrosaba mediante donaciones de empresarios que eran beneficiarios de importantes obras públicas. Una confesión en la que admite también el pago de sobresueldos en B a, entre otros, Rajoy -que, en sus palabras, era “perfecto conocedor” de la situación- y a la exsecretaria general del PP María Dolores de Cospedal.

La Fiscalía, escéptica ante la confesión de Bárcenas

La Fiscalía, sin embargo, se ha mostrado escéptica ante esta confesión porque “no dice nada que no se supiese” ni aporta pruebas que acrediten nuevos delitos, según ha explicado a Efe. De hecho, recalca que esas donaciones con las que se habría nutrido la presunta contabilidad paralela, ajena al control de la Agencia Tributaria y del Tribunal de Cuentas, no eran constitutivas de delito en la época en la que fueron realizadas. También recuerda que el presunto delito contra la Hacienda Pública por no haber declarado los presuntos sobresueldos habrían prescrito, tal y como ya quedó acreditado durante la instrucción de este caso que fue elevado a la Sala de lo Penal para su enjuiciamiento en 2015.

Por tanto, el caso ha quedado reducido principalmente a las obras de la sede del partido y que habrían sido financiadas con 888.000 euros de la ‘caja B’. El partido, que ya fue condenado como persona jurídica en el juicio por la primera etapa del caso Gürtel -lo que propició la caída del Gobierno de Mariano Rajoy en 2018 por moción de censura-, llega a este juicio como responsable civil subsidiario, calidad por la que el anterior juez instructor, José de la Mata, le impuso una fianza de 1,2 millones de euros.

Sin embargo, el juez Santiago Pedraz, que instruye el caso de la llamada ‘caja B’ del PP, sí llamará a declarar también a Bárcenas -a petición de la Fiscalía- para esclarecer otro asunto, el caso de las presuntas adjudicaciones irregulares por parte de varios ministerios del Gobierno de José María Aznar por valor de 570 millones de euros, en la que es una pieza separada de los ‘papeles de Bárcenas’ que comenzó el pasado mes de diciembre. Pedraz quiere que Bárcenas amplíe su confesión, ya que el extesorero se ha mostrado ambiguo al asegurar que la «inmensa mayoría de estos donativos no tenían una naturaleza finalista» de ser adjudicatarios de una obra pública, «sin perjuicio, de que puedan existir, algunos concretos casos» en los que sí fue así.

Pero aparte de las obras en la sede del PP, el tribunal -que estará compuesto por José Antonio Mora, María Fernanda García y Fernando Andreu- tratará también de analizar en el juicio que comienza este lunes la presunta compra con fondo procedentes de la ‘caja B’ de una cartera de acciones del diario Libertad Digital por Lapuerta. El propio Bárcenas -que ya fue condenado por esta misma cuestión en 2018- dice en su confesión que Lapuerta, ya fallecido, le pidió prestado de la ‘caja B’ que guardaba en su despacho 140.000 euros con este fin, dinero que finalmente no devolvió.

Esta causa contra Bárcenas, cuya instrucción fue concluida en 2015, se reabrió en 2017 después de que el cabecilla de la Gürtel, Francisco Correa, asegurara en el juicio que cobró comisiones a cambio de adjudicaciones y que de ese dinero le daba un 3% a Bárcenas por conseguir obras en ministerios como Fomento o Medio Ambiente.

Bárcenas, el principal imputado

Bárcenas, que cumple una condena de 29 años por la sentencia de la primera etapa del caso Gürtel, está acusado de presuntos delitos contra la Hacienda Pública, apropiación indebida y falsedad documental. La Fiscalía pide para él cinco años de prisión.

El extesorero es una pieza clave en el juicio ya que la causa de la contabilidad B surgió de los llamados ‘papeles de Bárcenas’ que publicaron El Mundo El País en enero de 2013, en los que aparecía un listado con los presuntos sobresueldos a importantes cargos del partido y las donaciones recibidas por diversos empresarios. 

Se trata del segundo y último juicio al que se tendrá que someter desde que en 2013 se descubriese que llegó a acumular 48,2 millones de euros en Suiza de procedencia aún no del todo aclarada, aunque la Fiscalía cree que gran parte de esa fortuna la sustrajo de esa caja B y la amplió por medio de grandes inversiones.

En su carta a Anticorrupción, Bárcenas ha justificado su decisión de colaborar con la justicia por la promesa incumplida en el entorno del PP de que su mujer, Rosalía Iglesias, no entraría en prisión por la Gürtel, y por las últimas informaciones que han ido apareciendo sobre el ‘caso Kitchen’ -el presunto operativo parapolicial financiado por el Ministerio del Interior del Gobierno de Mariano Rajoy para robar al extesorero documentación sensible para el PP-.

También estará en el banquillo de los acusados quien fuera su sustituto como gerente del PP, Cristobal Páez -para el que la Fiscalía pide 18 meses de cárcel-, así como Gonzalo Urquijo, Belén García y Laura Montero, los responsables del estudio de arquitectura Unifica, encargada de remodelar la sede del PP, para quienes el Ministerio Público reclama una pena de tres años de prisión.

Precisamente, Pérez reclamó a la Audiencia Nacional suspender el juicio tras haber dado positivo en COVID-19, aunque el tribunal decidió mantenerlo en pie.

Rajoy, Aznar, Cospedal y otros testigos

La lista de los testigos que están citados a declarar, a petición de las acusaciones y de las defensas, es extensa.

Destacan quienes fueran los máximos dirigentes del PP, como los expresidentes del Gobierno José María Aznar y Mariano Rajoy. Respecto a Aznar, es la primera vez que testifica sobre la ‘caja B’, no así Rajoy, que ya lo hizo en el juicio por la primera etapa del caso Gürtel. También declararán ex secretarios generales como María Dolores de Cospedal -a quien la Fiscalía vincula con el ‘caso Kitchen’- y Javier Arenas.

A su vez, están citados los exministros Francisco Álvarez-Cascos y Rodrigo Rato; el expresidente del Senado Pío García Escudero -quien admitió haber recibido prestado cinco millones de pesetas de la contabilidad paralela que manejaba Bárcenas-; y los exdirigentes nacionales José María Michavila y Federico Trillo. En su confesión, Bárcenas insistió en que muchos de ellos habían cobrado sobresueldos en ‘B’.

Respecto a Rajoy, Bárcenas señala en su escrito a Anticorrupción que no solo era “perfecto conocedor” de la contabilidad opaca del PP, sino que que destruyó los papeles que la probaban y que el extesorero le entregó en mano, aunque Bárcenas guardó una copia.

Por otra parte, están citados a declarar como testigos empresarios que aparecen en los ‘papeles de Bárcenas’, como los expresidentes de OHL -Juan Miguel Villar Mir-, Sacyr Vallehermoso -Luis del Rivero- y FCC -José Mayor Oreja- o el presidente de Mercadona, Juan Roig. También están citados dos constructores vinculados a la contabilidad opaca del partido como Alfonso García Pozuelo y Rafael Palencia, que reconocieron durante la instrucción haber pagado al partido a cambio de recibir obras públicas.

La Audiencia Nacional ya dio por acreditada la ‘caja B’

En la sentencia de 2018 sobre la primera etapa del caso Gürtel, la Audiencia Nacional dio por “plenamente acreditada” la existencia de una ‘caja B’ en el PP desde, al menos, 1989. Bárcenas, en su confesión, dice que este modelo de financiación opaco estuvo instalado en el partido entre 1982 -ocho años antes de que él se convirtiera gerente del PP- y 2009.

En octubre de 2020, el Tribunal Supremo estimó parcialmente el recurso del PP y aseguró que la Audiencia Nacional se había excedido de forma innecesaria en sus afirmaciones relacionadas con la existencia de dicha ‘caja B’, atribuyendo al partido un delito que en ese momento no se enjuiciaba, como sí va a ocurrir ahora. El Supremo, sin embargo, no negaba en su sentencia la existencia de dicha contabilidad opaca, puesto que no modificó ninguno de los hechos probados por la Audiencia Nacional.

Aquella sentencia del alto tribunal sirvió al PP de Pablo Casado para acusar al PSOE de haber impulsado en 2018 una moción de censura basada en la “mentira”. Y ahora, Casado ha acusado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de filtrar las acusaciones de Bárcenas por la campaña electoral, ha restado credibilidad a Bárcenas y ha asegurado que ese PP “ya no existe”, ante las críticas del resto de formaciones políticas.

RTVE

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