EDITORIAL.- Deudas, promesas y oraciones

Mientras los banqueros nos endeudan a casi todos (87.6 % de la población de forma directa o derivada), los políticos hacen promesas que, en la mayoría de las ocasiones serán incumplidas; finalmente, los pastores de varias sectas protestantes, prometen, a sus feligreses, ríos de leche y miel; y calles empedradas en oro que podrán disfrutar después de muertos. En vida deben pagar el diezmo (con intereses, cuando se atrasan) y trabajar duro para que, incluso, en esta vida, como a los pastores exitosos –comercialmente hablando–, puedan gozar de prosperidad económica. Le ocurre a menos del 1% de los fieles. Tienen la opción, en todo caso, de ver a los que sí alcanzaron el éxito en la tierra, por tv. Son aportantes en la iglesia del pastor ¿habrán tenido poca fe o muchos remordimientos a la hora de estafar al vecindario?

No es de extrañar que sean los creyentes los primeros en ser víctimas de las deudas que, si bien, no son eternas (porque la existencia humana no es así de extensa), se vuelven, prácticamente, vitalicias para los muchos que, pese a trabajar horas extras, no caen sobre ellos abundantes bendiciones convertidas en dinero.

Ya se verá, cuando se conviertan en ángeles y Dios los coloque a su derecha. ¿Por qué será que Dios no los coloca a su izquierda?…

Los banqueros, por su parte, atacan– con sugestiva publicidad, claro está; y les sobra dinero para hacerlo. Lo sacan de la caja mágica del futuro  (incierto) que les depara a los que acaban de nacer o no han nacido ¿Será que son mal nacidos por adelantado?— por diversas vías. Primero, hacen que los padres de familia con ingresos arriba del promedio, abran cuentas de ahorro educativo (los nombres varían) para que garanticen el estudio, a sus hijos recién nacidos, en escuelas bilingües de reconocido prestigio; para luego asegurar estudios universitarios en el extranjero; así se volverán competitivos e influyentes (o por defecto, influencer, por lo menos). 

Tienen el propósito implícito de asegurar que la intelectualidad orgánica del sistema capitalista se mantenga leal, aunque haya excepciones a final de cada generación. Esta excepciones no importan, se ahoga su discurso en el ruido de la publicidad, la propaganda sistémica y el entretenimiento. De hecho, es de ahí, de ese pequeño porcentaje, donde sale la mayoría de profesionales que terminan haciendo vida gerencial privada o pública y, en otros casos, adoptando la política como su quehacer principal. Están los que 4 años son presidentes de una entidad financiera, luego ministros, alcaldes de ciudades muy pobladas, luego presidentes del país. Van y vienen como las pestes, los huracanes y los maremotos.

Con ellos, el sistema se reproduce; no al ritmo del café, el cacao o las hortalizas, sino al ritmo de la música urbana, a través de su Dios (ya no tan nuevo; pero tampoco muy antiguo como el Homo sapiens) el dinero.

Por supuesto, al contrario de los  dioses que está en todas partes, pero más invisible que las cámaras en puntos estratégicos, el dinero es visible, omnipresente, poderoso y se reproduce, no en el agua ni en el aire ni en la tierra, sino en las transacciones electrónicas a una velocidad que ni los diose saben cómo diablos es posible.

Así, pues, no es casual que esos creyentes, curiosamente, sean los endeudados de por vida, que aceptan quedar atados a los banqueros a través de préstamos  para adquirir una casa o un automóvil o tomarse unas vacaciones con la familia o poner un pequeño negocio familiar para diez años después (cómo en algunos cuentos populares o algunas historias reales de la mitología capitalista) engrosar la lista de los 2095 US $Mil Millonarios del planeta, que no so súper héroes de historieta, sino conquistadores, depredadores un millón de veces más eficientes que Alejandro o Julio César.

Los políticos, por su parte, desde hace décadas, allí donde el democrático y libérrimo capitalismo se publicita como muchos de sus productos de moda o los procesos electorales, son pertenencia de los (activos y pasivos, según la época) de banqueros. Están a su servicio de forma implícita, siempre que le renueven las esperanzas, con sus promesas, al resto de creyentes electorales.

About ELCOMUNISTA.NET (73063 Articles)
Síguenos en Twitter @elcomunistanet Síguenos en Facebook grupo: el comunista prensa roja mundo hispano Nuestro e mail: elcomunistaprensa@yahoo.com
A %d blogueros les gusta esto: