Reino Unido se blinda por temor a cepas ‘extranjeras’ del coronavirus

El Gobierno del Reino Unido intenta frenar la importación de nuevas variantes del coronavirus imponiendo severas restricciones a la entrada de viajeros, en particular, los procedentes de Sudamérica y otras regiones de la «lista roja» oficial de covid-19.

Por Lourdes Gómez*

El último plan de choque y de protección nacional se estrena el lunes 15, pero su puesta en marcha estuvo plagada de dificultades. Los portales oficiales de reservas, que sustentan la estrategia gubernamental, colapsaron a los pocos minutos de su apertura el jueves y seguían bloqueados al día siguiente.

«Este enlace no estará operativo hasta más tarde debido a una pequeña dificultad técnica», avisaba la página del ministerio de Salud. El problema persistía horas después, poniendo en duda la efectividad de la estrategia para blindar al país contra las variantes del SARS-Cov-2 detectadas en Sudáfrica y en Brasil.

El Gobierno de Boris Johnson cerró en enero las fronteras a los ciudadanos de las regiones afectadas, próximas o conectadas con los probables focos de infección de dichas cepas. Así, el sur de América y de África, además de Portugal y varios territorios isleños, quedaron atrapados en la «lista roja» de países vetados debido al covid-19. Suman ahora 33 y no se descartan más adiciones de la noche a la mañana.

CONFINAMIENTO HOTELERO

A partir del lunes, los nacionales y residentes británicos que regresen de los países vetados deberán guardar un mínimo de diez días en cuarentena en un hotel designado por el Gobierno. El «paquete» de confinamiento cuesta un mínimo, por persona, de 1.750 libras (cerca de 2.000 euros) e incluye el desplazamiento desde el aeropuerto regulado al establecimiento hotelero, comidas y dos pruebas de diagnóstico del covid-19.

Será necesario repetir el test al segundo y al octavo día de la estancia en Gran Bretaña, aunque el aislamiento tenga lugar en domicilios particulares en el caso de viajeros procedentes de otros destinos internacionales

PENA DESPORPORCIONADA

El Ejecutivo conservador exige reservar el hotel y la fecha de las pruebas PCR antes de emprender el viaje, pero los respectivos portales electrónicos seguían inoperativos este viernes. Aún así, el incumplimiento de las nuevas normativas está sujeto a severas multas y penalizaciones: entre 5.000 y 10.000 libras por no reservar habitación o no alojarse en la plaza hotelera designada y hasta 2.000 libras por no contratar los PCR.

Además, se contemplan penas de hasta diez años en prisión si se rellena deshonestamente el formulario de localización de pasajeros. «Vamos a ser duros con la gente que proporcione información falsa (…) mienta y trate de ocultar que estuvo en un país de la lista roja diez días antes de su llegada (a Inglaterra)», aseguró el ministro de Salud, Matt Hancock, al presentar el plan de choque en el Parlamento de Westminster.

PROTECCIÓN NACIONAL

Expertos legales consideran excesivas las sanciones y dudan que los jueces impongan sentencias en prisión por el presunto «fraude» de anotar un itinerario de viaje falso o incompleto. Pero el titular de Salud insistió en la urgencia de la situación. «No voy a disculparme por la dureza de las medidas impuestas, porque nos enfrentamos al mayor desafío a la seguridad nacional al que este país ha hecho frente en décadas», justificó Hancock.

Por otro lado, la estrategia resulta insuficiente para otros dirigentes políticos. De hecho, el Ejecutivo autonómico escocés aplicará la cuarentena hotelera a la mayoría de los pasajeros en todas las rutas internacionales, sin limitar la intervención a los países de la ‘lista roja’. «El asesoramiento clínico indica claramente que un sistema completo de confinamiento gestionado es esencial para minimizar el impacto de las nuevas variantes del covid-19», defendió el consejero escocés de Transporte, Michael Matheson.

La oposición laborista aboga por la misma receta para cortar la importación de cepas del coronavirus. «Nos preocupa que ahora mismo se sabe que hay variantes en países que no están en la lista roja. El enfoque parcial del Gobierno no va a funcionar», ha denunciado el líder de la formación, Keir Starmer.

INCERTIDUMBRE Y MIEDO

La industria de aviación acepta resignada las restricciones adicionales, aunque demanda con urgencia la hoja de ruta de la reactivación de los viajes internacionales, que el Gobierno conservador se resiste a proporcionar. No se espera que Johnson adelante un posible plan escalonado para salir del confinamiento antes de la «semana del 22 de febrero», de acuerdo con su portavoz en Downing Street.

Persiste, por tanto, la incertidumbre e impera la cautela y la precaución en la lucha contra la pandemia. El programa británico de vacunación marcha dentro de los objetivos, que persiguen ofrecer la primera dosis a los mayores de 70 años, personal sanitario y personas clínicamente vulnerables para el 15 de febrero y completar el resto de los grupos prioritarios (hasta los 50 años) para finales de abril.

Frente al avance de la inoculación está el riesgo de la cepa ‘sudafricana’, que ofrece mayor resistencia al vial de AstraZeneca-Universidad de Oxford, de acuerdo con un estudio reciente. Al menos 202 casos de esta variante se han diagnosticado en Reino Unido, según los últimos datos de la Sanidad Pública Inglesa (PHE, en sus siglas en ingles).

Por otra parte, los científicos advierten que la variante ‘inglesa’ adoptó una mutación genética, denominada E484K, que también está presente en la cepa ‘sudafricana’. Los positivos con esta mutación, que se han localizado en las ciudades inglesas de Bristol y Liverpool, se han duplicado en 15 días y alcanzan ya el centenar de casos.

*Sputnik

About ELCOMUNISTA.NET (72929 Articles)
Síguenos en Twitter @elcomunistanet Síguenos en Facebook grupo: el comunista prensa roja mundo hispano Nuestro e mail: elcomunistaprensa@yahoo.com

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: