Ingeniero cubano es candidato al premio Príncipe Friso de Ingeniería de la UE

Para el ingeniero cubano David Fernández Rivas, profesor de la universidad de Twente, en los Países Bajos, soñar, investigar y trabajar por lograr las vacunas sin agujas, lo llevó a ser este año uno de los tres candidatos al premio Príncipe Friso de Ingeniería, que otorga la Unión Europea y se entregará el próximo 17 de marzo.

«En lo personal, veo este premio no tanto a mi persona, como a una familia extendida de científicos, profesores, colegas, que naturalmente parte desde mi formación en Cuba, en los diferentes viajes que hice durante mi etapa de estudiante universitario, luego como recién graduado, y más tarde ya madurando en diferentes estancias en varios países», comentó el científico a Sputnik.

Para este habanero de 40 años, graduado en Cuba como ingeniero en Instalaciones Nucleares y Energéticas en 2004, en el Instituto Superior de Ciencias y Tecnologías Avanzadas (Instec), y doctorado en Europa en 2012, esta nominación reconoce la importancia del trabajo desplegado por él como profesor universitario, científico, ingeniero y emprendedor.

«Desde Cuba siempre he intentado hacer ciencia para resolver problemas de la sociedad. La forma en que los resultados son articulados e implementados en la sociedad son lógicamente diferentes en Cuba que en países con sistema socioeconómicos diferente, pero mi pasión por resolver problemas no ha cambiado», comentó a esta agencia el joven investigador, residente en Europa desde 2007.

INYECTAR SIN AGUJAS

Cuando el mundo está abocado a una campaña masiva de vacunación para intentar frenar los efectos de la pandemia provocada por el covid-19, Sputnik quiso conocer la opinión del también investigador afiliado del Departamento de Ingeniería Mecánica del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), en EEUU, respecto a la aplicación de su estudio en estos momentos.

«Pienso que la posibilidad de inyectar sin agujas en el complejo escenario que se vive es enorme. Desde inicios de la pandemia he intentado ponerme en contacto con compañías, institutos o personas conocidas para ver de qué manera contribuir, pero, como es de esperar, es difícil ser escuchado cuando cada compañía está en una «carrera» para entregar las vacunas e inyectarlas con medios tradicionales o propiamente probados», comentó.

Explicó que eliminar la aguja permitiría acelerar el proceso de vacunación masiva, pues llevaría menos manipulación de objetos filosos, procesamiento de las agujas usadas, y se disminuiría el riesgo de auto-punzamiento cuando accidentalmente la persona administrando la inyección se pincha.

Recordó que una de cada cinco personas aproximadamente le tienen miedo a las agujas, lo que daría más seguridad a los pacientes, y además, las investigaciones se inclinan a aceptar que hay una mejor respuesta inmune si se vacuna con pequeñas cantidades en profundidades superficiales de la piel, lo cual permitiría un ahorro del fármaco.

El proyecto que dirige el investigador cubano en la universidad holandesa de Twente, lo integran varios estudiantes de postgrado y un desarrollador de negocios, lo cual permite una mayor interdisciplinariedad.

En este momento trabajan con tejido de piel porcina, y planean ampliar las investigaciones a la piel humana, lo que ha permitido acumular experiencias y resultados que ya han sido reflejados en varias publicaciones científicas.

FORMADO EN CUBA

«Creo que mi educación en Cuba ya vino «inoculada» de enseñanzas y valores de mis profesores que estudiaron a su vez, no solo en la isla, sino en la antigua URSS, Polonia, España, incluso en mis años de estudiante recibimos visitas de profesores de Brasil, España, México, que dieron conferencias», subrayó Fernández Rivas.

«Es imposible –añadió el científico- calcular el aporte humano de todos esos profesores que transfirieron de una manera u otra su conocimiento, experiencias, pero en realidad, la mejor enseñanza que recibí en Cuba provino de mi familia, la confianza y el apoyo que recibí de mis padres, abuelos, hermanas, primos, y la inspiración de mi hija que nació justo mientras cumplía el servicio militar».

El científico destacó que su familia le inculcó que «no se es superior a nadie por ostentar títulos o haber visitado lugares, o tener la piel de un color u otro, solo uno se eleva si es capaz de dar lo mejor de sí, y no para beneficio personal, sino para el resto de la sociedad».

Más allá de los méritos, los reconocimientos y los resultados, Fernández Rivas defiende con pasión su labor pedagógica.

«Siempre he querido seguir siendo profesor universitario, pese a invitaciones de pasar a la industria con un mejor salario, pues en Cuba también aprendí que la universidad es el lugar de intercambio de conocimientos. En todas direcciones aprendo mucho de mis alumnos y no solo para publicar artículos científicos o salir de viaje a conferencias en lugares exóticos», expresó.

VIVIR Y TRABAJAR EN EUROPA

A pesar de llevar más de tres lustros trabajando en Europa, EEUU y otros países, el doctor Fernández Rivas no se desprende del cordón que lo une a su tierra natal.

«Cuando me preguntan ¿cuándo saliste o te fuiste de Cuba? siempre respondo automáticamente: Yo no me he ido. Siempre la llevo conmigo», dice, agregando que su deseo de «conectar con la ciencia y científicos cubanos, donde quiera que estén, no ha cambiado».

Casi a punto de concluir el intercambio, asegura que «en Cuba hay mucho potencial, se pueden tener las mejores condiciones materiales en un laboratorio, pero son las personas las que al final ejecutan proyectos o piensan en ideas que pueden transformar el mundo en un lugar mejor, «con todos, y para el bien de todos» parafraseando a José Martí».

Sputnik

About ELCOMUNISTA.NET (74200 Articles)
Síguenos en Twitter @elcomunistanet Síguenos en Facebook grupo: el comunista prensa roja mundo hispano Nuestro e mail: elcomunistaprensa@yahoo.com
A %d blogueros les gusta esto: