¿Por qué Pablo Iglesias abandona la vicepresidencia de España y se lanza como candidato en Madrid?

Pablo Iglesias dejará la vicepresidencia segunda de España para lanzarse como candidato para la presidencia de la Comunidad de Madrid. Asegura que la democracia está amenazada por una «nueva derecha trumpista». Su contrincante será Isabel Díaz Ayuso, quien ha planteado que la batalla será entre «comunismo o libertad».

Por Karen Méndez Loffredo*

«El movimiento de un peón en Murcia desata una feroz batalla por la dama de Madrid». Con esa frase el periodista español Enric Juliana resumía el terremoto político que se ha vivido en España desde el 10 de marzo, cuando el PSOE y Ciudadanos intentaron sacar al Partido Popular del Gobierno de Murcia a través de una moción de censura.

Esa jugada hizo que la presidenta de la Comunidad de Madrid (un territorio gobernado por el PP desde hace más de 25 años) convocara elecciones anticipadas previendo una posible moción de censura en su contra, y que el vicepresidente segundo y líder de Podemos, Pablo Iglesias, decidiera abandonar uno de los cargos de mayor jerarquía dentro del Ejecutivo para lanzarse a una contienda regional. A su juicio, existe un «enorme riesgo» para Madrid y el resto del país si se llegara a conformar una alianza de Gobierno en la capital entre el Partido Popular y Vox.

«El 4 de mayo se decide si la ultraderecha consuma su asalto a Madrid o si les paramos», dijo Pablo Iglesias cuando comunicó su decisión, a la vez que acotó que «será un honor» para él «ocupar el puesto» en el que ahora podrá ser más útil, «como madrileño y antifascista».

Al conocer la noticia, Díaz Ayuso, excompañera universitaria de Iglesias, aseguró que España le debía una por haber «sacado a Pablo Iglesias de La Moncloa» y que su lema de campaña sería «comunismo o libertad» porque «Madrid no puede convertirse en Caracas».

Pero, ¿por qué Iglesias se retira de la vicepresidencia?, ¿por qué apostar todo por un cargo regional?, ¿y si pierde?, ¿qué pasará con él, con Podemos?, ¿es una apuesta arriesgada?, ¿era necesaria?, ¿qué busca? Fueron algunas de las primeras interrogantes que muchos se hicieron.

Razones

Para el profesor en Ciencias Políticas de la UNED, Jaime Pastor, hay tres elementos que, a su juicio, pudieron determinar la decisión de Iglesias.

«Por un lado, veo que es una respuesta al peligro que sufría Unidas Podemos de poder quedarse fuera del futuro parlamento madrileño. La última encuesta que aparecía decía que no era claro que Unidas Podemos pudiera pasar del 5% de votos en la Comunidad de Madrid, que es el mínimo necesario para tener escaños. Por otro lado, creo que es la valoración política de la trascendencia que puede tener la confrontación en estas elecciones más allá de la Comunidad de Madrid».

«Se sabe que Ayuso tiene una vocación de liderazgo de ámbito estatal, entonces creo que ha sido un poco convertir la necesidad en virtud, diríamos, que ante la ausencia de alguien que pudiera ser una alternativa a Ayuso y competir con las otras candidaturas de izquierda con una cierta fuerza, pues ha optado por presentarse él mismo. Una tercera razón podría ser que se sale de un Gobierno en el que ya estaba acumulando muchas tensiones y estaba surgiéndole cierto desgaste». (Jaime Pastor. Profesor en Ciencias Políticas de la UNED):

Francois Favreau, analista político de la Universidad Autónoma Metropolitana de Xochimilco, miembro del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso) y estudioso de la política española, también lo ve desde distintos ángulos. Primero coincide con que se trata de «un claro movimiento para salvar a Podemos, porque si desaparecía de Madrid iba a ser el principio del fin del partido». Pero, a su vez, considera que, si bien es un paso «arriesgado, había que darlo».

«La historia dirá si ha sido favorable o no, pero yo creo que ahora que hay tantos libros de historiadores críticos analizando los errores de la Segunda República, y Pablo Iglesias, que siempre ha tenido muy presente la historia de España, está diciendo de alguna manera que no hay que repetir los errores del pasado y hay que echarle coraje, y si sale mal, que sea porque se ha intentado». (Francois Favreau. Analista político de la Universidad Autónoma Metropolitana de Xochimilco).

Soltar amarras

La «meditada» decisión de Pablo Iglesias se comunicó a través de un vídeo dirigido a la militancia de Podemos.

En ocho minutos, Iglesias destacó los logros del primer Gobierno de coalición de izquierda en 80 años, pero también lo que quedaba por hacer, como derogar la reforma laboral del PP y aprobar una ley de vivienda que regule los alquileres.

«Logramos algo que pocos creyeron posible: sacar adelante unos presupuestos con más inversión pública de la historia y hacerlo con una mayoría parlamentaria de izquierda, trabajando muchísimo por reforzar esa mayoría que encarna un proyecto de país plural y diverso que da al Gobierno de coalición una estabilidad que no ha existido en la política española desde hace muchos años, y todo eso lo hemos hecho desde el Gobierno sin dejar de defender una república para España, sin dejar de llamar las cosas por su nombre y sin dejar de decir la puñetera verdad», resaltó Iglesias.

Con su lenguaje y sus gestos, Iglesias dejaba claro que soltaba las amarras. Fueron muchas las veces que desde el PSOE le reclamaron que no se podía ser «Gobierno y oposición a la vez«.

El profesor Pastor apunta que salir del Gobierno le permitirá a Iglesias «recuperar autonomía después de haber tragado muchos sapos dentro del Gobierno de coalición».

¿Y qué viene?

Favreau considera que, aunque no logren ganar la presidencia de la Comunidad de Madrid, esta jugada de Iglesias le permitirá a Podemos avanzar hacia escenarios futuros.

«De alguna manera, Pablo Iglesias al abandonar su carrera personal e irse a un sitio donde aparentemente pierde relevancia, está movilizando el discurso de que no todos los políticos son iguales, que antepone un proyecto general a su propia carrera política personal. Así logra movilizar esos otros marcos, puede volver a inyectar músculo a un electorado que durante los últimos tres o cuatro años se ha ido desencantando. Igual no hay mucho tiempo porque las elecciones son el 4 de mayo, pero, en el peor de los escenarios, en dos años volverá a haber elecciones en la Comunidad de Madrid y en dos años sí da tiempo de aglutinar bien»

«Si pierde, quedaría como diputado de la Asamblea de Madrid, volvería a tener visibilidad, pero tendría mucho más tiempo para dedicarse a la militancia, a volver a aglutinar a todo ese electorado desencantado de Madrid», indica Favreau.

Uno de los primeros retos que enfrentará Iglesias será tejer o recomponer las alianzas con Más Madrid, un partido que se creó tras la disputa de liderazgo de Podemos con Íñigo Errejón. Iglesias ha dicho que por esa alianza electoral es capaz de ir de segundo en la lista, detrás de la candidata de Más Madrid, Mónica García. Por el momento, Más Madrid ha descartado esta opción.

«Pablo Iglesias lo que quiere hacer es reeditar lo que hubo en 2015 con esas grandes mareas de organizaciones ciudadanas, de partidos políticos locales y estatales que se unieron y que lograron de alguna manera cambiar el mapa político del país en las autonomías y en las municipales. De alguna manera Pablo quiere reeditar eso con Errejón y con Más Madrid, pero claro, se arriesga a que lo acepten o no, después, que si no aceptan tendría que disputarse la candidatura con Mónica García, que tiene mucho punch, y luego, el tercer riesgo, sería frenar a Ayuso, lo cual no está claro», apunta Favreau.

Y no está claro porque muchos alertan que Iglesias también podría servir como un factor aglutinador dentro de la derecha. Aunque el profesor Pastor no cree que esto tenga mucho peso porque «el electorado de derechas del PP y Vox ya está bastante movilizado contra el Gobierno de coalición», sí destaca que la batalla por Madrid, la joya de la corona, no será nada fácil para Iglesias.

«Iglesias se enfrentará con el bloque político económico mediático que está detrás de Díaz Ayuso que tiene que ver con un sector de la extrema derecha que está en el aparato del Estado, con una extrema derecha mediática muy beligerante, un sector de la patronal mucho más parasitario, el sector de la construcción y el del negocio de la Sanidad Pública, y al mismo tiempo los que quieren que Pablo Casado pacte con Vox».

«Porque al fin y al cabo Vox viene del PP, la gran diferencia es que Vox ha dicho en voz alta lo que llevaban pensando en voz baja muchos dentro del PP, y claro, Díaz Ayuso ahora va a tratar de coger votos de Vox, pero al mismo tiempo no tener ningún escrúpulo en decir que pactará con Vox si no consigue la mayoría absoluta. Es decir, que también está en juego si gana Díaz Ayuso el liderazgo de Pablo Casado delante del PP en los próximos años», alerta Pastor.

El todo por el todo

Lo que sucederá el 4 de mayo nadie lo sabe. Lo que sí queda claro es que todos los partidos se están jugando el todo por el todo, y que en esa apuesta Pablo Iglesias dejará el poder para bajar nuevamente a las bases de donde surgió su liderazgo para intentar movilizar y repolitizar a los desencantados. El objetivo a mediano plazo será acumular fuerza para que Unidas Podemos lleve en unas próximas elecciones generales a una mujer a la presidencia: Yolanda Díaz, la actual ministra de Trabajo.

«Llevo años escuchando por parte de la derecha y también en una parte de la izquierda acusaciones del tipo: ‘a Pablo Iglesias sólo le interesa los sillones y los cargos’. En la misma dirección, llevo años escuchando en gran parte de los altavoces mediáticos que Iglesias tenía una suerte de proyecto liberticida y socialcomunista para España, o a Vox planteando que quería controlar al Centro Nacional de Inteligencia. Estos discursos apocalípticos se desmoronan con lo que acabamos de ver. Que alguien me explique ¿qué sentido tiene querer, supuestamente, controlar el CNI, querer implantar un proyecto liberticida para el país y querer cargos como sea cuando deja el segundo cargo político más relevante del Estado para arriesgar a irse a la oposición en Madrid?(Francois Favreau. Analista político de la Universidad Autónoma Metropolitana de Xochimilco).

«En síntesis, lo que tenemos es, por un lado, al partido más corrupto de la Unión Europea siendo capaz de volver a sus prácticas mafiosas fomentando el transfugismo y debilitando de esta manera la voluntad popular y la democracia, junto con unos políticos de Ciudadanos capaces de venderse al mejor postor; y, por el otro, a Pablo Iglesias siendo capaz de renunciar a la vicepresidencia de España por el bien de un proyecto más amplio y transformador. Y en medio veremos si el errejonismo opta por el tacticismo y por su proyecto personal, tal y como ocurrió en el quinto aniversario de Podemos, o, por el contrario, opta por escuchar las voces del electorado desencantado, pero alerta», concluye Favreau.

*Sputnik

About ELCOMUNISTA.NET (74598 Articles)
Síguenos en Twitter @elcomunistanet Síguenos en Facebook grupo: el comunista prensa roja mundo hispano Nuestro e mail: elcomunistaprensa@yahoo.com
A %d blogueros les gusta esto: