Aragonès propone un acuerdo nacional para recuperar la unidad estratégica del 1-O y avanzar hacia la República

Apela a la «voluntad de acuerdo» de Junts y los ‘comunes’ para un Govern «plural» y con «toda la fuerza».

La abstención de Junts hará previsiblemente que Aragonès no pueda ser investido hasta el martes.

El candidato de ERC a la Generalitat, Pere Aragonès, se ha comprometido a impulsar un «acuerdo nacional» por la amnistía y la autodeterminación que sirva para recuperar la “unidad estratégica” del 1-O y avanzar hacia la república catalana ante una negociación con el Estado español que será «dificilísima, seguramente la más difícil de la historia de Cataluña». En su discurso de investidura, también ha apelado a la «voluntad de acuerdo» de Junts y de los ‘comunes’ para un Govern que tenga «toda la fuerza y legitimidad».

“Mi voluntad es recuperar el liderazgo para volver a avanzar”, ha dicho Aragonès durante el primer día del debate de su investidura en el Parlament, en el que ha lanzado un claro mensaje al Estado: “Queremos que la ciudadanía escoja en un referéndum de autodeterminación el mejor modelo de país”. Según ha expuesto, la “la resolución del conflicto” catalán pasa “inevitablemente” por un referéndum, por la autodeterminación de Cataluña, la amnistía, la “libertad de los presos y la vuelta de los exiliados” y ha destacado en varias ocasiones que hay «una mayoría a favor de la república catalana” después de que el independentismo diese por superado el 50% de los votos en las pasadas elecciones del 14F.

Según ha explicado, la intención es dotarse de una metodología avalada por las fuerzas independentistas para decidir cómo avanzar hacia la república. Por ello, convocará a todas las organizaciones y entidades a favor de la autodeterminación y llevará después lo acordado a la mesa de negociación con el Gobierno español. Una mesa que deberá ser reactivada «de forma inmediata» y cuyos resultados deberán poder ser «refrendados por la ciudadanía». «La mesa ha empezado con mal pie», ha reconocido, y ha culpado de ello al clima político y a la pandemia: «Conocemos al Estado y la única certeza es que la negociación será dificilísima».

Aragonès ha insistido en su discurso en que el referéndum es la «forma justa, democrática y sencilla de resolver el conflicto» porque la «alternativa de la judicialización y de la represión no va a solucionar nada», sino «agravar los déficits» del Estado español.

La intervención de Aragonès ha estado precisamente marcada por la pandemia y se ha producido no en el Hemiciclo, sino en el Auditorio del Parlament, más espacioso y ventilado. Su discurso de investidura se ha retrasado casi una hora por la discusión en la Mesa del Parlament sobre el voto delegado del diputado huido de JxCat Lluís Puig, a quien finalmente se le ha permitido votar ante las críticas de algunos partidos no independentistas.

La resolución del conflicto político en Cataluña es uno de los tres objetivos que el presidenciable se ha marcado durante su intervención, siendo los otros dos afrontar las “urgencias” que deja la pandemia y la “reconstrucción económica”. Tres metas que tendrá que afrontar, si es investido, un Govern que será «ecologista, feminista y democrático».

Apela a la «voluntad de acuerdo» de Junts y los ‘comunes’

Aragonès, que no alcanza mayoría absoluta solo con los capoyos de ERC la CUP, ha pedido a Junts y a En Comú Podem «voluntad de acuerdo», superar las «desconfianzas» y evitar «maximalismos» que «solo contribuyen al bloqueo del país». «No será fácil», ha reconocido, sin embargo.

Su apuesta de Gobierno, ha dicho, es «plural» y debe tener «toda la fuerza, responsabilidad y legitimidad insustituible e indelegable que le otorga ser fruto de unas elecciones democráticas»

Por eso, ha agradecido a la CUP y a su líder en el Parlament, Dolors Sabater, su «generosidad» para llegar al acuerdo de investidura de Aragonès. Un acuerdo que es la «primera piedra de la nueva Generalitat republicana», con una visión «inequívocamente progresista y de izquierdas».

En este sentido, ha asegurado que su programa de gobierno «puede ser asumido por todas las partes si realmente hay voluntad de acuerdo» y «voluntad de entendimiento»: «Si optamos por la comodidad del maximalismo, hemos de ser conscientes de que solo contribuimos al bloqueo del país». «Es la hora de abrir una nueva etapa donde avancemos a partir de los grandes consensos y a partir de las luchas compartidas», ha zanjado.

Pero marca distancias con Junts y aboga por tener los «pies en la tierra»

Aragonès no ha cesado de incidir en que la catalana es una «sociedad abierta y plural» que da la «bienvenida» a «todo el mundo venga de donde venga». Por eso, se ha desmarcado sin hacer una referencia explícita de la forma de «catalanidad» de Junts, quien fuera socio de Govern de ERC en la legislatura anterior. Algunos dirigentes de la formación del expresidente catalán Carles Puigdemont han sido muy criticados por mensajes excluyentes como el de llamar «colonos» a quienes hablaban castellano en Cataluña.

«Hoy, ser catalán parte de una adscripción nacional moderna que no vive de reminiscencias históricas y no mira el origen sino el futuro compartido que pasa por la búsqueda del bien común (…) No hay una forma buena o única de tener esta forma de catalanidad ni ésta es patrimonio de nadie», ha asegurado al respecto. Sí ha apostado, sin embargo, por impulsar el catalán como «lengua vehícular» en la región.

También se ha desmarcado de la vía independentista de Junts, que durante la campaña abogó siempre por la desobediencia, la unilateralidad y la confrontación con el Estado. Para que «un país sea grande» y «ambicioso», ha dicho, hay que tener «los pies en la tierra», y ha parafraseado a Joan Miró: «Los catalanes pensamos siempre que tenemos que tener los pies en la tierra. Que yo vuelva a la tierra me permite saltar lo más posible. Hoy, esta idea de país es imprescindible y es posible».

Por último, la «propuesta independentista» de Aragonés lleva «de la mano» a la «libertad nacional y la justicia social» porque «son dos caras de la misma moneda». «Sin igualdad no hay libertad», ha afirmado, por lo que ha apostado por «acabar con la desigualdad»: «No hay libertad económica cuando los oligopolios tienen una posición de dominio que limita a los trabajadores». 

Entre algunas medidas que ha propuesto, se ha comprometido a movilizar «700 millones de euros para hacer frente a la emergencia social» durante los 100 primeros días de su Govern y a incrementar un 25% el presupuesto para Atención Primaria, para lo que exigirá al Estado, «que recauda la práctica totalidad de impuestos que se pagan en Cataluña, estos recursos» -unos 5.000 millones de euros, según ha dicho. 

No será investido este viernes

Previsiblemente Aragonès no será investido presidente en la primera votación de este sábado ya que para ello necesitaría mayoría absoluta en el Parlament y solo ha podido atar el voto a favor de los 9 diputados de la CUP, además de los 33 de ERC.

De confirmarse el fracaso de este viernes, Aragonès dispondrá de una segunda oportunidad -previsiblemente el martes, dos días hábiles después- en la que le bastará la mayoría simple, aunque igualmente necesitará los votos a favor de JxCat.

De fracasar también esa segunda votación, se abriría un periodo de dos meses que comenzarán el próximo viernes para un nuevo intento de investidura. De no prosperar una candidatura a ‘president’, se convocarán elecciones autonáticas el 26 de mayo 54 días después, ya en julio.

RTVE

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