El adiós de Pablo Iglesias a la política tras siete fulgurantes años

Siete años después de la fundación del partido izquierdista Podemos, Pablo Iglesias dice adiós a la política a raíz de los malos resultados de su candidatura a la presidencia en la Comunidad de Madrid.

Por Nora Olivé*

«Dejo todos mis cargos. Dejo la política, entendida como política de partido e institucional», afirmó tajante en la noche del martes tras obtener un decepcionante 7,2 por ciento de los votos, con los cuales dejó a su formación con 10 escaños en la Asamblea de Madrid.

A sus ojos, los resultados de Unidas Podemos arrojaban una conclusión clara: «no contribuyo a sumar», admitió el dirigente progresista, rodeado de la cúpula del partido para el que declaró haber dejado «de ser útil».

Iglesias se aparta así de una fulgurante carrera política, que transcurrió tan frenética como polémica desde la fundación en 2014 de Podemos, una apuesta contra el bipartidismo fraguada del movimiento del 15 de mayo (15M) que revolucionó la política en España.

DE JOVEN COMUNISTA A VICEPRESIDENTE

Nacido en el barrio madrileño de Vallecas hace 46 años, Pablo Iglesias Turrión (Madrid, 1978) se adentró en la política desde la adolescencia a través de su militancia en las Juventudes Comunistas hasta los 21 años, y posteriormente fue profesor de universidad.

Tras pasar por Izquierda Unida de la mano de Yolanda Díaz -actual vicepresidenta española y aspirante a ser su sucesora-, el político presentó en 2014 la propuesta de Podemos que irrumpió por sorpresa en las elecciones europeas con 5 escaños.

Ese mismo noviembre se convirtió en el secretario general de su formación, ahora fusionada con Izquierda Unida en Unidas Podemos, y concurrió como cabeza de lista en las últimas cuatro elecciones generales en España.

Su tenacidad y capacidad para poner al socialismo contra las cuerdas llevó a Iglesias a entrar en el Gobierno del recién investido Pedro Sánchez, en enero de 2020, a dos meses del estallido de la pandemia.

Bajo su perseverante coliderazgo, el Ejecutivo de coalición progresista acordó la subida el salario mínimo, legalizó la eutanasia, fulminó la conservadora ley educativa del Partido Popular y creó una renta vital para luchar contra la pobreza.

No obstante, apenas un año después de convertirse en el vicepresidente segundo y ministro de Derechos Sociales Agenda 2030 renunció inesperadamente al cargo para presentarse en las elecciones de Madrid del 4 de mayo.

DIANA DE ATAQUES DE LA DERECHA

«Pablo Iglesias ha desempeñado un papel fundamental y decisivo en la política española y en el cambio político en España», afirmó este miércoles en declaraciones a los medios su antiguo compañero en Podemos y fundador del regionalista Más Madrid, Íñigo Errejón.

Tras desearle mucha suerte en su próxima etapa, Errejón condenó el «acoso personal intolerable» sufrido de forma «incesante» por el líder de Podemos.

El mismo Iglesias admitió, tras anunciar su salida de la política, que su figura se había convertido en un «chivo expiatorio» para la derecha española, encabezada por el Partido Popular (PP) y la formación de ultraderecha Vox.

No fue solo el desastroso resultado de Podemos lo que le llevó a hacer pública su renuncia, sino también su propia presencia en la política española que dijo haber movilizado «los efectos más oscuros y contrarios a la democracia».

La campaña de Madrid había transcurrido en un ambiente muy polarizado, entre cartas con amenazas de muerte dirigidas a varios líderes, entre ellos el mismo Iglesias.

«Cuando tu papel en la organización se ve limitado y moviliza lo peor de los que odian la democracia, uno tiene que tomar decisiones», dijo el dirigente para justificar su dimisión, que deja las riendas del partido en la vicepresidenta y ministra de Trabajo Yolanda Díaz.

EL FUTURO DE PODEMOS

Padre de tres hijos junto a su pareja y ministra de Igualdad, Irene Montero, Iglesias pone fin así a una carrera política que le llevó de aspirar a «asaltar los cielos» a ser el cabeza de turco de la derecha política y mediática del país.

«Ya veremos donde recala, pero parece que va a optar por las puertas giratorias que tanto criticaba y va acabar dando órdenes en una de las empresas del monopolio corporativo», se jactó en rueda de prensa el líder de Vox, Santiago Abascal.

Hacía referencia así al futuro laboral del todavía líder de Podemos, fuera del ámbito político, que algunos medios vincularon en los últimos días a la empresa de medios de comunicación Mediapro.

El propio Iglesias afirmó hace unos días que su deseo era volver a dar clases en la Universidad Complutense de Madrid, labor que le gustaría compaginar con el periodismo.

Su salida de la política también abre el camino a un nuevo liderazgo en la formación morada que construyó desde cero.

Mientras que la ministra Díaz -de Izquierda Unida- se postula como sucesora al frente de Unidas Podemos dentro del Gobierno, la ministra de Igualdad Irene Montero suena entre los aspirantes a la nueva secretaría general de Podemos.

Otra de las candidatas con más posibilidades de liderar es otra ministra, Ione Belarra, que sustituyó a Iglesias al frente de la cartera de Derechos Sociales.

Con este misterio sobre sus próximos pasos se despidió en Madrid, acompañado de los suyos, pronunciando unas palabras extraídas del cantautor cubano Silvio Rodríguez: «Yo no sé lo que es el destino, caminando fui lo que fui. Hasta siempre».

*Sputnik

About ELCOMUNISTA.NET (76200 Articles)
Síguenos en Twitter @elcomunistanet Síguenos en Facebook grupo: el comunista prensa roja mundo hispano Nuestro e mail: elcomunistaprensa@yahoo.com
A %d blogueros les gusta esto: