La Segunda Guerra Mundial y el Holocausto bajo estudio en Londres

El londinense Museo Imperial de la Guerra (IWM, en sus siglas en inglés) revisa la historia, el impacto y las repercusiones de la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto en dos grandes e interconectadas galerías, que se abren al público este mes.

Los nuevos espacios ocupan 3.000 metros cuadrados del museo nacional británico y se extienden por dos plantas del edificio, que un misil V-1 conecta a mitad del recorrido. Este ejemplar de la llamada “bomba voladora” alemana marca el punto de unión, físico y simbólico, de la intensa incursión de la institución en el espeluznante crimen de masas y el sangriento conflicto que marcaron el siglo XX.

VENGANZA NAZI

Presos judíos trabajaron forzosamente en túneles donde los nazis construyeron su “arma de la venganza” (Vergeltungswaffe). Esos proyectiles de crucero se lanzaron, a partir de junio de 1944, contra la población de Londres y sobre zonas de Bélgica, según explica a Sputnik Kate Clements, comisaria de la sección sobre la IIGM.

A su vez, James Bulgin, director de contenidos del espacio dedicado al genocidio, argumenta que son dos “historias contingentes”, con nexos concadenados, pero también diferencias apreciables. “Hacia el final de la contienda, los nazis saben que van a perder la guerra geopolítica contra los aliados, pero intensifican los esfuerzos para ganar su guerra imaginada contra los judíos”, comenta durante la presentación del proyecto a los medios.

Ambos expertos coinciden en que es el momento oportuno para estudiar ambos capítulos de la historia reciente en distintivas exposiciones bajo un mismo techo. “Apenas quedan ya recuerdos vivos y debemos tomar el relevo y la responsabilidad de preservarlos”, señala Bulgin a Sputnik mientras Clement subraya que hemos de “recordar y asegurar que nunca olvidemos” las decisiones y acciones orquestadas por Adolf Hitler.

MEMORIAS Y TESTIMONIOS

Las experiencias personales sobresalen como denominador común en la nueva propuesta del museo, que lleva más de cinco años en desarrollo. La institución revisa la IIGM a partir de 3.500 objetos y documentos, desde medallas, uniformes, pistolas, cartas, fotografías y medios de la época, ya sea un refugio de latón, un aparato de radio o una barca de remos.

Cubre más de 80 países, aunque la magnitud del proyecto ha obligado a pasar por alto territorios oficialmente neutrales durante la guerra universal contra el fascismo, como España.

“Presentamos la historia global de la Segunda Guerra Mundial y nos aseguramos de abarcar a todos los países y pueblos involucrados en el conflicto”, señala Clements. Con préstamos de particulares e instituciones y adquisiciones en subastas o a nivel privado se rellenaron huecos documentales de la muy extensa colección del museo londinense. Fundado en 1917, fue apuntalado legalmente tres años después y encontró morada permanente, en su emplazamiento al sur del Támesis, en 1936.

“Adquirimos piezas fantásticas de India, Italia, Nueva Zelanda, Brasil, Estados Unidos…” enumera la comisaria con entusiasmo. De esta forma, el visitante tiene la oportunidad de compartir experiencias de un centenar de soldados y civiles de un abanico de naciones durante los años treinta y cuarenta del siglo pasado.

EL PAPEL DE LA URSS

De Moscú se muestra un par de insignias de hombro (pogony) del Ejército Rojo, que los comisarios relacionan con condecoraciones de Joseph Stalin como mariscal de la Unión Soviética. A su lado, un abrigo militar forrado con pieles y unas extrañas botas de mimbre, de confección alemana, ayudan a recordar que 250.000 tropas nazis murieron de frío tras invadir la URSS en la Operación Barbarroja, en 1941.

“Prestamos mucha atención en la narración de lo que sucedió en la URSS: la invasión de 1941, la masiva pérdida de vidas y cómo la sociedad entera se movilizó y forzó la retirada de las tropas alemanas hasta Berlín. Es una parte esencial de la guerra porque, sin ese esfuerzo de los soviéticos, la guerra hubiera sido muy diferente en Europa”, subraya Clements.

Otros muchos objetos ilustran distintas realidades vitales. Este el caso de la familia de Dorothy Clarke, que fue internada en China a raíz de la toma de Manchuria por Japón. O de la francesa Claudette Block, a quien trasladaron a Auschwitz en junio de 1942. Se conserva su uniforme de presa, a rayas grises y azules, y una banda con su número de identificación: 7963. Se salvó de morir en la cámara de gas cuando fue elegida para trabajar en experimentos científicos en el cercano campo de concentración de Raisko, en Polonia.

La renovación y ampliación de las salas dedicadas a la contienda mundial de 1939 a1945 y la exterminación de seis millones de judíos y otras minorías étnicas o sociales culmina un proyecto del IWM de 30.7 millones de libras (unos 36 millones de euros). La entrada a las galerías es gratuita y sus puertas se abrirán al público a partir del 20 de octubre.

Sputnik

About ELCOMUNISTA.NET (79969 Articles)
Síguenos en Twitter @elcomunistanet Síguenos en Facebook grupo: el comunista prensa roja mundo hispano Nuestro e mail: elcomunistaprensa@yahoo.com

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: