Correlación de fuerzas – Iniciativa política

La correlación de fuerzas en política, para enfrentar todo aquello que condiciona empeorando cualquier situación, oprime y hace miserable la vida de los pueblos, no pasa hoy por la Cantidad (como Categoría dialéctica) sino, esencialmente, por la Calidad de los Cuadros.

Por Lic. Martha Lidia Ferreira*

Y esta ha devenido en algo de escaso contenido, o vaciado de él, y, por ende, sometida a vaivenes que acumula mas para sostener al Poder opresor, que en dar certeras respuestas a situaciones complejas. Carece de la solidez y sustentabilidad imprescindible para enfrentar la eterna lucha de David y Goliat. He escuchado por allí que “los viejos estamos hartos de años ideología y a los jóvenes no les interesa en absoluto”. Considero las generalizaciones son peores que una bomba (por su poder de destrucción) pero, además, hablamos de una ideología que acompaña una realidad en continuo movimiento, que debe enriquecerse con ella y reflejarla en cada espacio y tiempo. No hablamos de hechos estáticos, con iguales respuestas a circunstancias muy diferentes.

Los jóvenes son nuestro futuro, de seguro muy diferente al que nosotros soñamos y más cercanos al necesario para ellos para el cual generarán nuevas herramientas. Podemos mostrarles el camino aunque quizás no seguirles el paso. A nosotros nos toca dejar los desafíos y a ellos resolverlos. Debemos prepararlos para ello, en un lenguaje y acercamiento que supere diferencias generacionales.

Cantidad y Calidad, es una unidad dialéctica que se alimentan mutuamente en sus intrínsecas contradicciones. De la primera extraemos la segunda y, de esta, de vuelta a la acumulación. Sin embargo, debemos hacernos cargo que la desatención de la formación del Cuadro ideológico, político y organizativo (en ese orden) ha menguado su solidez y condiciona su accionar, manifestándose altamente vulnerable, siguiendo eslogan que contradice claramente la realidad, cotidiana y colectiva, las necesidades reales, no las “formales”, que es cooptada por armas poderosas, como son los medios de comunicación de todo tipo, al servicio del Poder, religiones, costumbres y pautas culturales ajenas, y desembocan en un accionar político en contra de sus propios intereses.

Enemigos, traidores, mercenarios, antisociales? Considero, en esencia, desideologizados, carentes de pensamiento crítico, sin formación para descubrir la verdad usando el sentido común, que defino “como la capacidad individual y colectiva de resolver situaciones nuevas”. Necesitamos generar un pensamiento propio que, a su vez, nos identifique socialmente. No a la homogeneidad, unanimidad, dogmatismo; una libertad de pensamiento y aporte que enriquezca y genere responsabilidad para la autocrítica. Lentamente muchos nos limitamos a ejercer como críticos y opinólogos, sin bases ciertas en una realidad que sirva para confrontar, ratificar o rectificar a tiempo.

No vivimos la historia de la humanidad, su desarrollo hacia objetivos que respondan a sus reales intereses, como algo fuera de nuestro raciocinio y capacidades en aumento para lograr respuestas certeras a ello. Khadafi dice en su “Libro Verde”, “en la necesidad radica la libertad”. Vale decir que nuestra principal motivación, lo que nos lleva a movilizarnos, desde el hombre primitivo o en el crecimiento de un niño, es ir superando las carencias que presenta cada etapa, y lugar, para no vivir supeditados a ellas, es satisfacer las necesidades. No podemos sobrevivir esclavos eternos de nuestras necesidades, aún muy elementales, en varios lugares. Tampoco sirve no visualizar necesidades formales, impuestas, no esenciales.

El hombre se ha capacitado para dar estas respuestas, en filosofía, ciencia, tecnología, salud, educación, sin poder aún superar la brecha entre poderosos y esclavos, a partir de un excedente apropiado y distribuido en forma desigual, aunque sobren eufemismos para edulcorar la situación. Cada necesidad cubierta, genera otras y debemos estar al día en nuestra formación ideológica y capacitación para respuestas necesarias. No debiéramos ser sólo contestatarios, lo cual lleva tiempo, esfuerzo y en un gran porcentaje, es sólo una distracción que limita el avance.

La lucha de clases es el motor de la historia y, como dicen por allí, las utopías (sobre todo de una inexistente perfección colectiva y personal) sólo sirven para evidenciar la importancia de caminar. Cada generación remarca sus propias contradicciones y, claramente, elige las formas de lucha que considera conveniente para resolverlas. No podemos vivir de sueños y, menos aún, sin ellos. Pero esto se logra cabalmente de la realidad, no de lo que imaginamos que es o nos gustaría que fuese.

Todo es relativo y las comparaciones, de todo tipo, sirven para acercarnos a nuestra propia base material, no a lo que nos imaginamos que fuera. Ni tan conservadores ni tan idealistas. Actualizarnos sin olvidarnos de donde venimos, pero a sabiendas de que el hoy exige otras respuestas y el futuro está en construcción. El enemigo sólo se magnifica cuando estamos de rodillas, dicen, y yo creo en eso. Debemos escapar de la pasividad de esperar que otros actúen mientras miramos, desde afuera, esperando el enorme sacrificio de unos pocos beneficie a la mayoría.

La ideología es un reflejo subjetivo de una realidad objetiva, una construcción necesaria y vitalicia, dinámica, y está ligada a diferentes pautas culturales en tiempo/espacio. Qué sucede cuando en vez del razonamiento “subjetivo”, propio, como capacidad de generar creativamente algo superador, hemos devenido en “repetidoras” de un coro que atenta contra nuestros propios derechos e ideales, anulada nuestra capacidad de discutirlo? En general, repetimos tristes historias que consideramos superadas. A menudo he comentado a algunos alumnos, con el ánimo de desestructurar el pensamiento, (un reseteo rápido) que “entre una oreja y otra tenemos el mayor Procesador disponible, el CEREBRO, UNA VERDADERA MÁQUINA de analizar datos, que pierde eficacia por falta de uso”. No es repitiendo que enriquecemos el debate colectivo, es abriendo el abanico de posibilidades y a sabiendas de que una posibilidad de hoy será una realidad del mañana.

Cómo resolvemos la paulatina incapacidad de ver la realidad propia y ajena, como un hecho social que nos lleva lentamente al precipicio? El monopolio de las comunicaciones, de todo tipo, venden idealismos que sabemos no serán realidades del mañana, que no se ajustan a la verdad, pero el bombardeo de mentiras y falsedades, es continuo. La única forma de enfrentarlo es involucrarse y dejar de comprar piedrecitas de colores y biblias de todo tipo, de vender la Patria por dádivas temporales, esperar una invasión externa que arrase lo hecho y siempre, ante errores internos y amenazas externas, impávidos esperando que los demás resuelvan.

Nada puede sustituir la ideología del oprimido (el poderoso no tiene duda alguna), ni la religión, ni un gran líder, ni Partidos políticos, ni Teorías, o la fuerza, entre otras cosas, que mantienen al “rebaño” como tal, esperando alguien resuelva sus múltiples y acumuladas necesidades. Quién ha puesto a un ser humano en tan miserable situación? Alienado, sin otra emoción más fuerte que la bronca contra todo, una violencia inusitada, sin poder distinguir lo beneficioso del error, su ausencia en todo ello y el respeto a los tiempos necesarios para avanzar en las condiciones que debemos modificar. El proceso es como el camino, se hace al andar.

Los pueblos debemos organizarnos en torno a una ideología firme, organizarnos políticamente, no como “seguidores” que esperan una orden para actuar, sino capaz de aportar a una correlación de fuerzas que permita sostener, en el tiempo necesario, la iniciativa política. En muchas formas esperamos lluevan soluciones concretadas por otros y discutibles si no son suficientes, sin haber aportado nada a ello. La iniciativa política ahorra tiempo, esfuerzos desmedidos, permite adelantarse al enemigo del pueblo, disminuye errores políticos/organizativos.

El control ideológico claramente disminuye la “sorpresa” de convivir con gente que hace ya un tiempo dejó de pensar en objetivos aparentemente compartidos y suman al opresor, en forma descarada, solapada o por indiferencia e ignorancia.

La eterna metodología del opresor, en su afán de centralizar y concentrar, para condenar al hambre, saqueo, invasiones y genocidios abominables, es generar sumisión, temor, inhabilitar para involucrarse, desanimar la lucha, evitar el pensamiento crítico. El Salario esconde la explotación que se agiganta con el neoliberalismo y el sector financiero mundial. Un uno por ciento de la población mundial de hoy en día, desestabiliza, controla, ejerce chantaje, invade y saquea, condicionando culturas y soberanías. Cómo es posible que se admire, se desee imitar y sea un ejemplo al que aspiran muchos?

Acaso el trabajador no avizora que ellos son los dueños de la materia prima, medios de producción y el producto resultante, transformándose en formadores de precios al consumidor que es incapaz de adquirirlo? Sin embargo, son las manos del trabajador las que generan Plusvalía (Valor Agregado a la materia prima al transformarla) y, por ello, el precio de origen y el del consumidor final, para el que vendió su fuerza de trabajo es inaccesible, su mísero poder adquisitivo es insuficiente.

La autodefensa, la lucha por nuestras soberanías, defensas de Valores y Principios éticos y morales, la unidad respecto a objetivos comunes, evitarán que continuemos diciendo que nuestro país es despreciable, nuestras autoridades unos inútiles y mirando un Norte donde todas esas miserias, a pesar de haber saqueado al mundo, son peores que las nuestras. Amar lo nuestro sin despreciar la enorme riqueza del intercambio en condiciones de equidad.

No esperemos nada sino de nosotros mismos, no nos pongamos fuera para la crítica cuando carecemos de la moral para reconocer somos mucho más parte del problema que de la solución. Sólo el oportunista, que siempre aguarda mejor ocasión, agazapado, va detrás, sin involucrarse demasiado. No suma a la construcción de nada.

La ideología, su formación consolidada, depende del trabajo de base, de caminar escuchando. Es dinámica, se profundiza, se hace carne y sangre, es pasión. Nunca se “baja al pueblo”, se sube hasta él, para un baño de realidad y aprender que todo discurso es vacío si la ignora.

*Geopolítica.

About ELCOMUNISTA.NET (81377 Articles)
Síguenos en Twitter @elcomunistanet Síguenos en Facebook grupo: el comunista prensa roja mundo hispano Nuestro e mail: elcomunistaprensa@yahoo.com
A %d blogueros les gusta esto: