Captan la primera imagen de Sagitario A, el agujero negro que está en el centro de nuestra galaxia

Para lograrlo, los astrónomos han sincronizado el funcionamiento de ocho radiotelescopios repartidos por todo el planeta.

Este agujero negro es tan grande que su masa es aproximadamente cuatro millones de veces la del Sol.

El consorcio internacional responsable del Telescopio del Horizonte de Sucesos (EHT) y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han presentado este jueves la primera imagen obtenida de Sagitario A, el agujero negro supermasivo que se encuentra en el centro de nuestra galaxia, en un acto que se ha llevado a cabo en varias ruedas de prensa simultáneas celebradas en diferentes países.

Este agujero negro se encuentra a casi 26.000 años luz de la Tierra, y es tan grande que su masa equivale a cuatro millones de veces la del Sol. La imagen muestra la región central oscura rodeada por una estructura brillante con forma de anillo, donde la luz se curva por la gravedad extrema.

El resultado, que se ha publicado en una edición especial de The Astrophysical Journal Letters, constituye una «evidencia abrumadora» de que el objeto situado en el centro de la Vía Láctea es realmente un agujero negro, además de aportar información fundamental sobre la naturaleza y el comportamiento de estos monstruos gravitacionales, que se cree que se encuentran la mayor parte de las galaxias. «Designa el comienzo de una nueva era en la física de los agujeros negros», ha apuntado durante la presentación Thalia Traianou, del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC). 

La obtención de la fotografía ha sido posible gracias al Telescopio del Horizonte de Sucesos (EHT), un telescopio virtual cuyo espejo se correspondería con el tamaño de la Tierra, y que fue diseñado con el objetivo de capturar las primeras imágenes de agujeros negros. Para lograrlo, los astrónomos sincronizan el funcionamiento de ocho grandes radiotelescopios que se encuentran repartidos por todo el planeta. Entre ellos se encuentra la antena IRAM de treinta metros situada en Sierra Nevada (Granada), que ha desempeñado un papel esencial en las observaciones.

Coincidencia con las predicciones de Einstein

«Nos sorprendió lo bien que coincidía el tamaño del anillo con las predicciones de la Teoría de la relatividad general de Einstein», señala Geoffrey Bower, científico principal del proyecto. «Estas observaciones sin precedentes han mejorado enormemente nuestra comprensión de lo que sucede en el centro de nuestra galaxia y ofrecen nuevos conocimientos sobre cómo los agujeros negros gigantes interactúan con su entorno», añade este astrofísico, que desarrolla su trabajo en el Instituto de Astronomía y Astrofísica – Academia Sinica, de Taipei.

En este sentido, los resultados del trabajo internacional representan una información muy valiosa para seguir ahondando en el trabajo teórico de Albert Einstein, corroborando o refutando sus enunciados. «Podemos poner a prueba la relatividad general con una finura que no teníamos antes», ha manifestado Iván Martí Vidal, investigador de la Universidad de Valencia.

El equipo astronómico que ha logrado este hito científico es el mismo que en 2019 obtuvo la primera imagen de un agujero negro. En esa primera ocasión, retrató el que se encuentra en el centro de la galaxia M87, a 53,3 millones de años luz de la Tierra. La nueva imagen presentada ahora se ha captado utilizando la misma técnica que en 2019, construida como un rompecabezas a partir de diferentes fotografías tomadas en diferentes días por la red de telescopios coordinados para funcionar como uno solo.

¿Qué es un agujero negro?

Los agujeros negros, descritos a comienzos del siglo XX por Albert Einstein en su Teoría de la relatividad general, y teorizados entre otros por Stephen Hawking, son una masiva concentración de materia comprimida que genera un campo gravitatorio tan fuerte que ninguna partícula puede escapar a su poder de atracción, ni siquiera los fotones.

Este fenómeno astrofísico se origina a partir de la muerte de las «gigantes rojas», un tipo de estrellas cuya masa es entre diez y 25 veces mayor que la del Sol. Cuando una «gigante roja» llega a su final, su propia fuerza gravitatoria hace que se repliegue sobre sí misma, concentrando su masa en una superficie muy pequeña, y convirtiéndose en una «enana blanca». Si este proceso de gravedad extrema continúa, la estrella finalmente colapsa convirtiéndose en un agujero negro, delimitado por lo que se conoce como «horizonte de sucesos», que es el punto de no retorno a partir del cual ningún objeto conocido puede escapar.

RTVE

About ELCOMUNISTA.NET (86375 Articles)
Síguenos en Twitter @elcomunistanet Síguenos en Facebook grupo: el comunista prensa roja mundo hispano Nuestro e mail: elcomunistaprensa@yahoo.com
A %d blogueros les gusta esto: