El renacer de la CELAC, once años y tres etapas después

A más de una década de su primera cumbre, la CELAC atraviesa una etapa de consolidación «necesaria» en un mundo volátil, dijo a Sputnik el analista colombiano Javier Calderón. Para el experto, el bloque debe asegurar su permanencia a pesar de posibles «ofensivas conservadoras».

A más de una década de su primera cumbre —realizada entre el 2 y 3 de diciembre de 2011 en Caracas— y con varios gobiernos progresistas al frente de los estados miembro, la CELAC consolida un «momento clave» para el fortalecimiento del bloque que congrega a los 33 países de América Latina y el Caribe.

En diálogo con Sputnik, el magíster en sociología e investigador del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG), Javier Calderón, dijo que «la sociedad latinoamericana tiene que entender que como bloque somos más fuertes en tiempos tan difíciles que vive el mundo».

«Hoy la CELAC se convierte en una alternativa, no solamente viable y deseable sino necesaria, producto de la crisis mundial», remarcó el analista.

Para Calderón, América Latina cometería «un grave error» si no trabaja en una integración que contemple varias dimensiones como la integración y soberanía energética, la concepción de América Latina como territorio de paz y la defensa de la Amazonía.

El experto advirtió que el mundo atraviesa una etapa de volatilidad que pone cada vez más en riesgo a las economías nacionales y a gran parte de los latinoamericanos.

En ese contexto, la CELAC «se convierte no solamente en un proyecto progresista a realizar, sino que es una necesidad urgente e imperiosa para contener los efectos globales de la crisis económica, de la crisis energética y las guerras que se están librando en varias partes del mundo».

El mecanismo regional, actualmente bajo la presidencia pro témpore de Argentina y anteriormente con los esfuerzos de México, ha vivido desde 2021 un proceso de revitalización y adquirido mayor protagonismo en el escenario político regional, convirtiéndose en una fuerte alternativa frente a la Organización de Estados Americanos (OEA), un bloque que incluye a EEUU y que parece tener cada vez menos prestigio.

En octubre, los cancilleres del bloque se reunieron en Buenos Aires, donde mantuvieron encuentros con ministros de la Unión Europea, algo que no se producía desde 2015. Asimismo, se espera que en 2023 se lleve a cabo un encuentro de jefes de Estado de ambos bloques.

Retos del mecanismo regional

Con el apoyo de los gobiernos de Andrés Manuel López Obrador en México, Alberto Fernández en Argentina, Gustavo Petro desde Colombia, Gabriel Boric en Chile y Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil —que asumirá el 1 de enero de 2023—, la CELAC se enfrenta al desafío de afianzar su institucionalidad y, remarcó Calderón, «garantizar que sea funcional y sólida a futuro e independiente de los cambios que ocurran en los procesos políticos nacionales».

Para el analista, se deben iniciar acciones conjuntas entre los países miembro en materia de integración que se han visto «postergadas» durante la última década, «producto de la ofensiva conservadora».

Otro de los retos es establecer los marcos normativos necesarios que faciliten la integración, debido a que las leyes nacionales en ocasiones no contemplan esta finalidad.

Un organismo que se recompone

Desde el surgimiento de la CELAC, ligada principalmente a los ideales de gobiernos de corte progresista, el bloque ha atravesado, según Calderón, tres etapas: un primer período de consensos, vinculado a la creación del mecanismo; una etapa de desintegración producto de la ofensiva conservadora; y una etapa de relanzamiento del bloque.

Mientras, para el especialista, la primera etapa culminó poco después de la fundación del bloque, el segundo período se inició con el golpe institucional parlamentario que se dió en Brasil en 2016. La tercera fase comenzó en 2021, «cuando México y Argentina le ponen dinamismo al relanzamiento de la CELAC».

El experto recordó que, históricamente, la integración regional «ha estado dotada e impulsada por el progresismo latinoamericano». Si la primera ola progresista logró constituir la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y la CELAC, esta nueva ola debería «concretar la institucionalización de los mecanismos de integración que propone el bloque para afianzarlo e impedir un posible cambio de correlación que haga retornar al organismo al 2018 o 2017, cuando prácticamente había desaparecido», aseguró.

Consultado por la influencia de las figuras políticas para la vitalidad del bloque, el analista sostuvo que la CELAC no tuvo una impronta tan personalista como la Unasur, marcada por la sintonía de Hugo Chávez, Néstor Kirchner y Lula, entonces presidentes de Venezuela, Argentina y Brasil, respectivamente.

De todas maneras, Calderón reconoció que parte del futuro de la CELAC «dependía del resultado de la elección en Brasil». Eso, sumado al cambio de posición de Chile y Colombia, que en 2021 se habían mostrado hostiles a participar de la cumbre, garantiza un nuevo momento para la integración de los países latinoamericanos y caribeños.

Sputnik

About ELCOMUNISTA.NET (88597 Articles)
Síguenos en Twitter @elcomunistanet Síguenos en Facebook grupo: el comunista prensa roja mundo hispano Nuestro e mail: elcomunistaprensa@yahoo.com
A %d blogueros les gusta esto: