Por qué afloran tantos candidatos al segundo cargo político más importante en Colombia

Después de presidencia, la elección de la persona que dirigirá la Alcaldía de la capital es la segunda más importante del país. Y, a diferencia de otras ocasiones, la campaña arrancó de forma temprana con muchos aspirantes y ningún favorito.

Por Camilo Amaya

El próximo 29 de junio, la Registraduría del Estado Civil apenas comenzará a inscribir a los candidatos que aparecerán en el tarjetón en las elecciones regionales que se celebrarán el 29 de octubre de este año. En estas se elegirán gobernadores, alcaldes, diputados y concejales de todo el país.

En comparación a otros años, la campaña para elegir al próximo alcalde de Bogotá, el segundo cargo uninominal más importante después de la presidencia, empezó antes del calendario electoral. A la fecha, hay al menos 13 precandidatos de los diferentes espectros políticos.

Para el analista político Héctor Riveros, la única explicación que encuentra sobre la cantidad de precandidatos es que en esta elección se estrenará la figura de segunda vuelta. Para ganar en una primera instancia se tendría que sacar el 40% de los sufragios y una diferencia de 10 puntos con la segunda votación.

“Este es un cambio de regla muy grande porque los candidatos se preparan para clasificar a la final y no para ganar y eso produce el efecto que se está viendo que es la enorme cantidad de candidatos”, opina Riveros en diálogo con Sputnik.

“Antes había menos aspirantes porque no sentían que tenían la capacidad de ganar. Es decir, en esta ocasión ven posibilidad de quedar de segundos y pasar a una nueva elección”, agrega.

Esta situación de fragmentación política lleva a su vez, según Riveros, a que no haya una candidatura fuerte, como ocurrió hace cuatro años con la actual alcaldesa, Claudia López, que venía de participar como fórmula vicepresidencial de Sergio Fajardo en las elecciones de 2018 (quedaron de terceros).

El fenómeno de la afloración de precandidatos, que Bogotá vive por primera vez a causa de la segunda vuelta se ha visto a nivel general en la política electoral en el país desde hace un tiempo.

“Los partidos pierden cada vez más representatividad, por lo que la gente quiere cada vez menos recibir el aval de un partido. Y busca irse en una coalición o recoger firmas”, anota el analista.

Quiénes son los precandidatos

La mayoría son concejales de Bogotá que buscan dar el salto a lo administrativo. Ellos son Lucía Bastidas, Martín Rivera, María Fernanda Rojas y Diego Cancino, de la Alianza Verde, partido de centroizquierda al que pertenece Claudia López; Heidy Sánchez, de la Unión Patriótica (izquierda); y Carlos Carrillo, del Polo Democrático (izquierda).

Estos dos últimos hacen parte del Pacto Histórico, alianza de partidos con el que el presidente Gustavo Petro ganó la Presidencia en 2022, que haría una consulta interpartidista para elegir un candidato único. De esa elección interna participaría el exsenador Gustavo Bolívar, quien renunció el 31 de diciembre de 2022 para dedicarse a su actividad profesional como guionista de televisión y recientemente manifestó su deseo de aspirar a la Alcaldía.

El otro precandidato del que no se sabe si participará de la consulta interna es Hollman Morris, quien fue el aspirante que el presidente Petro apoyó en las elecciones de 2019, pero perdió ante Claudia López, obteniendo la tercera votación. Morris fue concejal de Bogotá, pero su nombre está desgastado por denuncias de violencia de género.

En el caso de la Alianza Verde solo los concejales Bastidas, Rojas y Rivera aspirarían obtener el aval del partido. Sin embargo, en el medio también está Carlos Amaya, exgobernador de Boyacá, exsenador y ex precandidato presidencial, y cercano a la alcaldesa López. La colectividad se irá a consulta para que la ciudadanía escoja a un candidato único.

Aunque el concejal Cancino manifestó su deseo de participar en los comicios, no lo haría por el partido del que se alejó por profundas diferencias con la alcaldesa, a quien ahora le hace oposición desde el cabildo.

En el espectro del centro hay dos delfines que buscan ser alcaldes. Carlos Fernando Galán, hijo del inmolado Luis Carlos Galán —asesinado en 1989 cuando buscaba ser presidente—, repetirá como candidato del Nuevo Liberalismo. En la elección de 2019 quedó de segundo con más de un millón de votos.

El otro delfín es el exsenador Rodrigo Lara, hijo del exministro Rodrigo Lara Bonilla —asesinado en 1984—, quien se iría por firmas. Para Riveros esta sería la primera vez que dos sucesores de familias políticas fuertes competirán en una elección en Bogotá.

En la centroderecha está el exdirector del Departamento Administrativo Nacional de Estadística, Juan Daniel Oviedo, quien fue el funcionario que más brilló en el Gobierno de Iván Duque (2018-2022) y está recogiendo firmas para avalar su candidatura.

Y en la derecha, el único aspirante es Diego Molano. En el pasado, fue concejal de Bogotá, cargo al que renunció para unirse a la Administración Duque, bajo la cual fue director administrativo de la presidencia y ministro de Defensa.

Los más “fuertes” por sectores

Para Riveros, en la dinámica electoral del país, la gente no termina votando por la izquierda o la derecha sino en contra o a favor de los candidatos que apoyan las figuras políticas fuertes con las que disiente. A nivel nacional son el exmandatario Álvaro Uribe (2002-2010), que se puede ubicar en la derecha, y el presidente Gustavo Petro, en la izquierda.

En el caso de Bogotá, está la alcaldesa Claudia López, de la centroizquierda. Y en esta elección se jugará no un proyecto político de izquierda o derecha, sino cambio o continuidad. Hay quien votará en contra de ella, apoyando al candidato del Pacto Histórico que es de izquierda y que a través de sus concejales y congresistas le ha hecho oposición a López durante su administración.

“La gente no vota por una ideología. Hoy, más que izquierda o derecha, es uribismo o petrismo, continuidad o cambio”, insiste Riveros. Esta última dualidad será la protagonista en la campaña si, por ejemplo, Carlos Amaya obtiene el aval de la Alianza Verde, pues es el único que representaría la continuidad de la administración de López.

Sin embargo, Amaya tampoco entraría como el candidato fuerte, pues él tiene más influencia y poder en el departamento de Boyacá (centro de Colombia) que en Bogotá. Igualmente, ese calificativo tampoco se lo llevaría Carlos Fernando Galán. A pesar de haber sacado más de un millón de votos en 2019, se quemó en las elecciones al Senado del año pasado y eso le hizo perder relevancia y vigencia.

“Puede estar en la lista de los favoritos por la recordación porque conoce la ciudad, pero él y todos tienen un problema: ninguno representa nada. La gente no sabe por qué votar por ellos, no representan nada”, aseguró Riveros.

El panorama es difuso para la capital del país que se enfrenta a una situación de seguridad compleja. Por ejemplo, en la localidad de Sumapaz situada al sur de la ciudad y donde se encuentra el páramo más grande del país, se habla de que hay de nuevo presencia de guerrilla en la zona.

No es de extrañar que en la agenda electoral este tema sea el primer renglón que preocupe a aspirantes y electores. Hasta el 29 de julio, se sabrá cuántos rostros, de los 13 precandidatos, aparecerán en el tarjetón para la Alcaldía de Bogotá.

About ELCOMUNISTA.NET (91107 Articles)
Síguenos en Twitter @elcomunistanet Síguenos en Facebook grupo: el comunista prensa roja mundo hispano Nuestro e mail: elcomunistaprensa@yahoo.com
A %d blogueros les gusta esto: